20 claves para alejar el riesgo de enfermedades y protegerte mejor (II)

11. Duerme más y engordarás menos. Dormir menos de 7 horas altera tu dieta y te predispone a la obesidad, según el King´s College de Londres. Las personas que duermen poco consumen de media 385 calorías más al día que las que descansan las horas necesarias.

12. Ante una operación , cuida los detalle. La OMS ha publicado 29 recomendaciones para prevenir infecciones quirúrgicas.  Muchos están fuera de tu alcance pero algunas están en tu mano:

  • Necesitas ducharte previamente. Sirve tanto un jabón antimicrobiano como uno normal , insiste en zonas como codos tobillos, espalda… para eliminar gérmenes.
  • No te depiles con cuchilla. No creas que debes afeitarte la zona. Ahora en caso de necesidad, muchas veces optan simplemente por recortar el pelo.
  • Infórmate. Habla con el cirujano para conseguir su compromiso de seguir las recomendaciones de la OMS.
  • Antibióticos preventivos. Respeta fielmente la pauta del doctor, que deberá seguir las normas de la OMS.

13. Ríete a menudo y vivirás 4 años más. El envejecimiento afecta a las células, al sueño, al estado físico… pero no a la capacidad de reír. Y si lo haces, según la Universidad de Navarra vivirás 4 años más. Oxigenas todo tu cuerpo. Las carcajadas producen un masaje facial que tensa los músculos. Y al aumentar la oxigenación del cuerpo, la piel recibe una dosis extra de aire rejuvenecedor. También sientes menos dolor. Con la risa el sistema nerviosos central liberal al torrente circulatorio endorfinas, unas hormonas que aumentan la felicidad, calman del dolor y funcionan como un verdadero antidepresivo natural. Tus músculos te lo agradecen,ya que al reír todo el cuerpo vibra y esto tiene enormes beneficios sobre el organismo . Por ejemplo, es perfecto para ejercitar los músculos abdominales. El corazón también gana,  ya que al  reír 15 minutos al día rejuvenece el corazón porque al hacerlo aumenta un 22% el flujo de sangre.

14. Cuidar tus emociones mejora tu salud. Hoy la relación entre emociones y salud está demostrada científicamente . Por ello, para estar bien no hay que olvidar nuestros sentimientos. Los expertos en psiconeuroinmunología han observado,por ejemplo, que las emociones negativas aumentan los niveles en la sangre de las hormonas del estrés que deprimen el sistema inmunitario. La tristeza, los enfados , el temor… provocan respuestas química en el cerebro e incluso pueden favorecer el infarto. La alegría  de compartir , el amor y la esperanza son auténticas medicinas preventivas que no se venden en farmacias. el optimismo puede parecer una actitud ingenua ante un pesimismo que se cree más realista, pero si lo que queremos es conservar el bienestar y la salud, la confianza señala el camino idóneo.

15.Si comes en un plato azul y pequeño…¡te sentirás saciado antes!

16.Piensa y actúa. Si reflexionas antes de hacer las cosas, evitarás muchos malos hábitos. A veces adquirimos ciertos automatismos que pueden estar perjudicándonos sin darnos cuenta,por ejemplo, antes de añadir azúcar a café, párate a pensar si es realmente necesario incorporar la cantidad que tomas habitualmente. Tal vez con menos te guste igualmente. O piensas si en lugar de tomar dos onzas de chocolate, puedes conformarte con una.

17. Detente y aprecia el momento. Cuando alguna situación te sobrepase o te inquiete, párate, respira y céntrate en el aquí y ahora. sigue este método para lograrlo:

  • Empieza con la respiración. Para que tu mente no quede atrapada en sus pensamientos, nota cómo el aire entre y sale por tu nariz , percibe su ritmo…
  • Aleja los pensamientos negativos. Mientras te centres en tu respiración los pensamientos se agolparán en tu mente . No te detengas en ellos. Déjalos ir.
  • Déjate atrapar por la magia. el mindfulness te ayuda a relativizar preocupaciones, a alejar el estrés…
  • Puedes centrarte en lo que experimentes: un beso de tus hijos, el guiño de complicidad de tu compañera de trabajo, una conversación con tu madre… ¡Cuántas veces pasas de puntillas por los momentos que realmente llenan tu vida!. Piénsalo.

18. Masticar chicle afecta a tu flora. Los aditivos del chicle pueden afectar a las bacterias que actúan como barrera ante los patógenos. Según un estudio de la Universidad Estatal Binghamton de Nueva York, los chicles contienen nanopartículas de dióxido de titanio, que afectan a la capacidad de las células intestinales para absorber nutrientes y actuar como barrera para los agentes patógenos. Los investigadores observaron que el hierro , el zinc y los ácidos grasos resultaron más difíciles de absorber y se registraron señales de inflamación intestinal cuando se masca chicle a menudo.

19.Vigila la caducidad de tus infusiones. aunque la mayoría se preparan con raíces o partes desecadas de las plantas, no caigas en el error de pensar que podrás utilizarlas siempre. Si las compras a granel no debes guardarlas más de un año. Para que se conserven bien, almacénalas en un lugar oscuro, seco y ventilado.

20. Come en familia. Un estudio ha demostrado que compartir la comida con la familia hace vivir más años. Según la Universidad de Rutgers al comer en familia a toma más fruta, verdura y fibras, alimentos saludables que alejan el riesgo de padecer un gran número de trastornos. Pero esto no es todo ya que también aumenta nuestra autoestima, algo que como has visto ayuda a mantener las defensas en buen estado. Además , al comer con ellos, todos ganaréis salud.

Fuente: Dr. Sagrera-Ferrandiz

 

¿Cómo cuidar el aire de nuestro entorno?

 

Llevar una vida sana y activa es básico para mantener la enfermedad a raya, pero no es lo único. El aire contaminado que respiras  o los productos de higiene o limpieza que usas podrían ser la causa de los más variados trastornos y enfermedades. Si lo tienes en cuenta,puedes evitarlo.

Hasta 8 meses de vida se puede reducir nuestra esperanza de vida si respiramos un aire contaminado. En algunos puntos de Madrid y Barcelona, por ejemplo, se supera con creces el umbral máximo de dióxido de nitrógeno aceptado por la UE ( 40 microgramos por metro cúbico). Lógicamente , estar expuestos durante tiempo a esta contaminación acaba teniendo repercusiones en nuestra salud. Las enfermedades que suelen relacionarse con la contaminación son las respiratorias : asma, EPOC, cáncer de pulmón… Pero la toxicidad del aire también se traduce en cáncer de vejiga, leucemia y otros tumores hematológicos, inflamación crónica y obesidad. Además , hay claras evidencias científicas de que contribuye a alteraciones del sistema inmunitario: alergias respiratorias, cutáneas y oculares, eccemas de contacto y trastornos autoinmunes. Y no solo eso, porque análisis efectuados en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid demuestran que se producen más muertes por infartos, cardiopatías isquémicas e ictus cuando la contaminación es elevada. Además ha concluido que la contaminación del tráfico altera la conectividad cerebral infantil y provoca que el cerebro de los niños en edad escolar madure más tarde.

¿Cómo podemos contribuir a limpiar el aire de nuestra ciudad? Reducir la circulación de vehículos y aportar por el transporte público es la piedra angular para devolvernos un aire sano. en este sentido , las autoridades pueden hacer mucho. Ciudades como Londres o Conpenhague,por ejemplo , han creado zonas de bajas emisiones donde se impide el acceso a los vehículos más contaminantes. En Barcelona se han empezado a implantar superislas de uso exclusivo para peatones , y en Pontevedra, ciudad que ha recibido el premio ONU Habitat por su modelo urbano, se ha peatonalizado todo el centro y se ha limitado la velocidad a 30 km/hora en el resto. Tú también puedes con pequeños cambios contribuir a que tu entorno mejore.

Recupera tu vieja bici. Es la gran aliada del cambio de mentalidad necesario para reducir los niveles de contaminación. comienza por hacer trayectos cortos y verás cómo , poco a poco, vas adaptándote cada vez más a este medio de transporte limpio.

Pasea lejos de zonas con mucho tráfico. Tus pulmones se ensanchan con el ejercicio físico y cogen más aire, por lo que no conviene que lo “recojan” tóxico. Lo mejor es ir al parque o una zona verde que tengas cerca de casa.

Líbrate en radón en casa. La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos asegura que el aire que se respira en casa puede estar contaminado por la presencia de radón, un gas de origen natural que procede de la desintegración de sustancias de las rocas y el suelo. En España, las comunidades más expuestas a este gas son Galicia, Catilla y León, Extremadura, Madrid y algunas zonas de Castilla La Mancha. Existen purificadoras de aire que ayudan a eliminar esas toxinas. Una buena ventilación también es muy eficaz,porque renueva el aire y rebaja la concentración de contaminantes.  Si se abren las ventanas entre 20 y 30 minutos es suficiente para evitar que los tóxicos puedan acumularse. 

Apuesta por la limpieza más natural en tu casa. Tu hogar debe estar limpio, sí, pero tampoco se trata de tenerlo como un quirófano, utilizando un sinfín de productos . Y es que muchos productos de higiene y can liberando gases tóxicos, entre ellos los llamados compuesto orgánicos volátiles. Estos gases causan síntomas respiratorios, alérgicos, cefaleas e irritación ocular, además de alterar el hígado, los riñones, el sistema nervioso y el hormonal. Pero no  tires la toalla,porque respirar menos tóxicos en casa es posible:

  • Elige productos ecológicos. No contienen COV ni tóxicos para la salud o el medio ambiente.
  • Usa solo dos o tres productos para toda la casa. Se desconocen los efectos sobre las personas de la combinación de esos tóxicos.
  • Recurre a fórmulas caseras y seguras. Con bicarbonato , limón, vinagre, sal , jabón natural, agua oxigenada y aceites esenciales puedes limpiar toda la casa. Elabora este limpiador multiusos mezclando en una botella de spray una mitad de agua y otra de vinagre. Añade un chorro generoso de limón , un poco de jabón natura y bicarbonato. Es eficaz contra la grasa y los malos olores.
  • Limpia el polvo a menudo. Pero conviene hacerlo con un paño húmedo,para que el polvo no vuelva al ambiente. Las aspiradoras con filtro HEPA ( que retienen partículas muy pequeñas) son otra buena alternativa para mantener la calidad del aire interior. Piensa que según los análisis del polvo doméstico realizados por la organización ecologista Greenpeace, en cada gramo de polvo hay un miligramo de sustancias químicas tóxicas.

Fuente: Una vida más saludable Dr. Sagrera.