Motivación divino tesoro: las medidas de prevención básicas para una vida larga y saludable.

No siempre sale todo como uno había planeado.

Podemos hacerlo todo bien y el resultado puede salir mal. en tiempos de Laplace, que dijo que conociendo las condiciones iniciales del universo podría predecirse todo el futuro , y que pensaba que todo efecto tiene una causa, hubiéramos podido culparnos a nosotros mismos – o a los demás- del mal resultado.

Pero de esto hace ya doscientos años Hoy vemos el universo con los ojos de Planck, estamos en tiempos de indeterminación cuántica. Sabemos que hay elementos de azar que trastocan los mejores planes y que a veces nadie tiene la culpa.

El azar gobierna las partículas del universo, que obedecen a las leyes aparentemente absurdas de la física cuántica y que han permitido que se formaran el Sol y la Tierra y que surgiera la vida. Y también afecta a los seres vivos , que no pueden controlar todo lo que ocurre en el interior de su organismo ni todas las interacciones con el entorno exterior. El cáncer llega sin motivo, las mutaciones del ADN, el mosquito con malaria que nos pica, una bacteria inesperada, el rayo caído del cielo, las conexiones que forman entre neuronas, las conexiones que se pierden… Todos estos son ejemplo de lo que llamamos fenómenos estocásticos. Fenómenos impredecibles por la influencia de variables aleatorias.

Lo cual no significa que estemos indefensos ante el azar. Dentro de lo imprevisible, tenemos estrategias para reducir el margen de incertidumbre y ampliar el control. Estrategias para decidir cómo queremos vivir. Para cerrar los espacios a las bacterias indeseadas, para minimizar los daños en el ADN , para evitar accidentes y en definitiva para disfrutar de una vida larga y saludable.

Estrategias como mantenerse activo físicamente, conservar el cerebro en forma, cuidar las relaciones afectivas, evitar una dieta de excesos , controlar el estrés, seguir nuestro camino y no e que otros quieren que sigamos… Pero incluso haciendo todo esto bien, no estamos a salvo de imprevistos. Podemos ser víctimas de daños estocásticos. De modo que todas estas recomendaciones hay que añadir una más: no descuidar las medidas de prevención de diagnóstico precoz.

La recomendación número uno, la más importante es no fumar. Todos , incluso los que fumáis, saben que el tabaco es perjudicial. Saben que aumenta el riesgo de múltiples cánceres, que es perjudicial para el sistema cardiovascular y que aumenta el riesgo de infarto y de ictus, saben que aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias como el EPOC, que no tiene cura y es la tercera causa de muerte en el mundo… No hace falta que insistamos en ello.

Lo que tal vez no sepan es hasta qué punto aumenta el riesgo. Porque la mayoría de los fumadores no desarrollan cáncer de pulmón, así que, si ustedes fuman, lo más probable es que no les afecte, ¿ no es cierto? Y lo más probable es que , si fuman, tampoco tengas un infarto. Así que, ¿ por qué no encender otro cigarrillo? ,ya dejarán de fumar otro día. Unos pocos números nos pueden ayudar a poner la cuestión en perspectiva.

Aproximadamente uno de cada seis hombres que fuman desarrollarán cáncer de pulmón según un estudio de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer basado en datos de seis países del este de Europa. Un estudio independiente realizado en Canadá ha llegado al mismo resultado: uno de cada seis. Es posible que la cifra sea distinta en España o en otros países, porque pueden influir variables como el número de cigarrillos al día, la edad en que se empezó a fumar o la manera de consumir el tabaco. Pero no tenemos datos equiparables de España, de modo que nos quedaremos con uno de cada seis como la mejor aproximación que tenemos.

Esto significa que , si encuentran un grupo de seis personas fumando ante la puerta de un bar, una de ellas probablemente sufrirá un cáncer de pulmón. Nadie sabe a priori cuál de las seis será. Puede ocurrir que tengan suerte y no le toque a ninguna de ellas. Pero también puede ocurrir que tengan mala suerte y les toque a dos. O muy mala suerte y que les toque a tres.

Ahora imaginen por un momento el mismo grupo de seis personas ante una vía de tren. Deben cruzarla y se acerca una locomotora a toda velocidad. Supongamos que la probabilidad de que los atropelle la locomotora es una entre seis. Si los seis cruzan, uno morirá. Si ustedes fueran una de estas seis personas, ¿cruzarían? ¿Invitarían a los demás a cruzar? Si vieran a su pareja, o a sus hijos, o a alguna persona que les importe, a punto de cruzar, ¿ intervendrían para parlarlos? Esta locomotora es el tabaco. Atropella con un cáncer de pulmón a una de cada seis personas que se cruzan en su camino .

Uno de cada seis, si quieren tener una idea de la magnitud del riesgo, es la probabilidad de morir de un disparo de la ruleta rusa. Suele hacer seis compartimentos para balas en el tambor del revólver, se coloca una bala en uno de ellos , se gira el tambor y se dispara.

Los otros cinco fumadores, los que han cruzado la vía y han esquivado la locomotora , aún no están a salvo. Tengan en cuenta que los compuestos cancerígenos del humo del tabaco no solo entran en contacto con los pulmones, sino también con otros tejidos vulnerables al cáncer. Por este motivo, la gran mayoría de cánceres de laringe, de esófago o de la cavidad bucal- entre otros- se dan en personas fumadoras. Algunos de estos compuestos pasan después a la sangre y se distribuyen por todo el cuerpo, donde pueden causar cánceres de vejiga, de riñón, de páncreas… En total, más de quince tipos de cáncer distintos.

En la sangre, ya se sabe, los compuestos del tabaco afectan también al sistema cardiovascular, donde provocan un estado de inflamación crónica en los vasos sanguíneos y aumentan el riesgo de daños catastróficos en forma de infartos en el corazón y de ictus en el cerebro.

En los pulmones, merman la capacidad respiratoria de manera sigilosa, antes de que las personas fumadoras se den cuenta de ello, y con el tiempo llevan a limitar las actividades que cada una pude hacer.

No es fácil calcular a cuánto asciende la factura total para la salud de cánceres, daños cardiovasculares y daños respiratorios causados por el tabaco. Hay gente que fuma durante décadas y aparentemente no sufre ningún daños sin que nadie sepa explicar por qué. Jeanne Calmer fumó durante noventa y seis años y esto no le impidió convertirse e la personas más longeva del mundo. Otras personas, por el contrario, son altamente vulnerables al tabaco, aunque no lo descubren hasta que es demasiado tarde.

Para hacer una estimación de la factura total, investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard han analizado datos de más de 100.000 mujeres de Estados Unidos recogidos a los largo de 25 años. Se registraron 12.483 muertes en este periodo , lo que permitió comparar la mortalidad entre las que fumaban y las que se abstenían. Una vez procesados los datos, se descubrió que un 64% de las fumadoras habían muerto de manera prematura por daños derivados del tabaco . Un 64 % equivale aproximadamente a dos de cada tres. Lo cual es bastante más peligroso que jugar a la ruleta rusa.

Otro grupo de investigación ha calculado, también a partir de datos de Estados Unido, cuánto acorta la vida el hábito de fumar. Han descubierto que, en mujeres , la probabilidad de llegar a los ochenta años es de un 70 % si no se fuma, pero se reduce a un 38% si se fuma. En hombres, que tienen una esperanza de vida menor, los porcentajes son más bajos: 61% en no fumadores y 26 % en fumadores. En conjunto, el tabaco acorta la vida de los hombres en doce años y la de las mujeres , en once.

Por eso les decimos que, si tienen intención de disfrutar de una vida larga y saludable, la recomendación de prevención más importante que les podemos hacer es no fumar.

El tabaco, por supuesto, no es la única agresión que acelera el envejecimiento. La obesidad, crea un estado de inflamación crónica en el organismo que acorta la vida y sabemos que el cuerpo humano necesita estar activo para estimular sus mecanismos de regeneración y reparación, mientras que el sedentarismo acelera la degradación de los órganos y tejidos. También el estrés tiene un efecto perjudicial directo porque acorta los telómeros y favorece la inflamación, y también un efecto indirecto porque lleva a conductas poco saludables. Y les hemos hablado del efecto protector de una dieta variada y sin excesos, así como de los riesgos de abusar de sal, azúcares y grasas saturadas.

Si se paran a pensarlo, todas las conductas poco saludables que aceleran el envejecimiento tienen algo en común. todas anteponen la gratificación a corto plazo al beneficio a largo plazo. El placer inmediato del azúcar, el tabaco o el sofá ante que el deseo abstracto de encontrarse bien mañana.

Así es como funciona nuestro cerebro y así es como funciona también la sociedad. Lo quiero todo y lo quiero ahora, cómo cantaba Freddie Mercury. Si os miramos al espejo honestamente, debemos reconocer que estamos mal equipados para resistirnos a las tentaciones. Tenemos estructuras cerebrales que han evolucionado durante cientos de millones de años para responder a la llamada del placer. Por el contrario, no tenemos ningún control en el cerebro que responda a la llamada de la salud.

No nos malinterpreten, no queremos decir que las experiencias placenteras sean negativas y que haya que evitarlas. Poco disfrutaríamos de la vida si renunciáramos a toda forma de placer. Pero, si tenemos una mínimas expectativas de futuro, conviene no perder de vista que algunas de estas experiencias pueden acabar perjudicándonos.

A falta de una estructura cerebral especializada en proteger la salud, la mejor estrategia que tenemos para controlar nuestra tendencia a actuar a corto plazo es la motivación. Cuando uno está motivado por algo , significa que tiene un objetivo que va más allá de la urgencia y que está dispuesto a renunciar a lo que más le apetece en ese momento para conseguir más adelante algo que le importa.

Cuidar la salud y disfrutar de una larga vida es uno de estos objetivos a largo plazo que ,para muchas personas, merecen la pena. No es que sea el objetivo supremo. Cada personas es libre de decidir lo que es prioritario para ella. Pero , en nuestra opinión, hay pocos objetivos que puedan ser más importantes para ustedes.

Vamos a asumir que tienen confianza en el futuro, que desean estar aún muchos años en este mundo y que están motivados por cuidar su salud. ¿ Qué más pueden hacer? Piensen cuáles son las causas principales de la enfermedad y de muerte prematuras y tendrá una respuesta. Porque estas son las enfermedades que más acortan la vida y que más reducen la calidad e vida. Son , por lo tanto, las que más conviene prevenir y diagnosticar precozmente .

Para averiguar cuáles son, investigadores de la Universidad de Harvard idearon en los años noventa una unidad de medida que tenía en cuenta tanto los años de vida perdidos por muerte prematura como aquellos pasados con mala calidad de vida. Conocida como DALY ( por las iniciales en ingles de Años de Vida Ajustados por Discapacidad) , esta unidad es la que mejor refleja los años vividos con buena salud y la que mejor nos guía a la hora de decidir las estrategias idóneas de prevención y diagnóstico precoz.

En los países desarrollados, a causa principal de DALY- es decir años de salud perdidos- son las enfermedades cardiovasculares, seguidas por este orden , de cánceres, dolores musculoesqueléticos y enfermedades del sistema nervioso.

Dentro de las cardiovasculares, el factor de riesgo más importante es la hipertensión, que causa casi dos millones de muertes al año en los países desarrollados y más de nueve millones en el mundo. Nueve millones, para que se hagan una idea de la magnitud de la tragedia, es el triple que todas las muertes del sida, la tuberculosis y la malaria juntas. Y son casi todas ellas muertes prematuras evitables.

Para prevenirlas, la Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda empezar a controlar la presión arterial a partir de los veinte años. Se hace con una prueba rápida y sencilla que en España se puede realizar en farmacias . Si el resultado es inferior a 120/80 milímetros de mercurio , se recomienda repetir la prueba cada dos años. Si la máxima es superior a 120 o la mínima a 80 , entonces se recomienda consultar a un médico para que la tensión vaya a más.

Puede parecer exagerado empezar los controles a los veinte años si las enfermedades cardiovasculares raramente se manifiestan antes de los cincuentas. Pero tiene la ventaja de que permite detectar el problema en sus fases iniciales , cuando hay más opciones de corregirlo. Especialmente con la hipertensión, que no suele presentar síntomas y suele pasar inadvertida a menos que uno se la controle.

La AHA también recomienda iniciar a los veinte años el control del colesterol y triglicéridos en la sangre. La prueba es más molesta porque requiere un análisis de sangre en ayunas. Pero si el resultado es correcto, no hace falta repetir el control hasta cinco años más tarde.

Asimismo, el control del peso debe iniciarse alrededor de los veinte años, según las recomendaciones de la AHA. Conviene que el índice de masa corporal ( IMC) se sitúe entre 18,5 y 25, tanto para hombres como para mujeres. Para calcularlo basta con hacer dos operaciones sencillas con una calculadora: deben dividir su peso ( en kilos) por su altura ( en metros) , y después dividir el resultado de nuevo por su altura. Este índice de masa corporal corresponde a lo que se llama peso ideal. Si el resultado hubiera sido superior a 25 , esta persona habría tenido sobrepeso. Si hubiera sido superior a 30, habría tenido obesidad, lo cual requiere atención médica. Si hubiera sido inferior a 18,5, habría tenido bajo peso, lo cual también requiere atención médica.

Finalmente, la AHA recomienda controlar el nivel de azúcar en la sangre a partir de los cuarenta y cinco años y repetir el análisis por lo menos cada tres años. Un nivel excesivo puede ser la antesala de una diabetes tipo 2, que aumenta de manera significativa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Si se cumplen estos controles, y toman las medidas de corrección oportunas en el caso de que los resultados sean anómalos, pueden estar tranquilos. su riesgo de tener un infarto, un ictus o cualquier otro accidente prematuro de circulación sanguínea será mínimo.

Esto nos deja los cánceres como el siguiente gran problema que conviene prevenir y diagnosticar precozmente. Por desgracia, no todos los cánceres se pueden evitar ni detectar en sus fases iniciales. Dios juega a los dados con nuestras células , ¿ recuerdan? Hay mucho azar en la biología. Podemos tener mala suerte, nada más que mala suerte, y no disponemos aún de una prueba simple como un análisis de colesterol o de tensión arterial que nos indique si tenemos a vamos a tener un cáncer.

En un futuro probablemente no muy lejano tendremos esta prueba. A partir de un análisis de sangre, se podrá saber si hay prueba. A partir de un análisis de sangre, se podrá saber si hay ADN circulando por las arterias procedentes de un cáncer. Es lo que se llama la biopsia líquida. Hay decenas de grupos de investigación en el mundo trabajando ahora para poner a punto una prueba de este tipo. A la espera de que llegue la biopsia líquida para el diagnóstico precoz, tenemos pruebas específicas para detectar a tiempo algunos de los cánceres más comunes.

Para el más frecuente en España, que es el cáncer colorrectal lo cual tal vez les sorprenda porque falta concienciación sobre la frecuencia y la gravedad de este tipo de cáncer, se recomienda un simple análisis de heces a partir de los cincuenta años, lo cual no supone ninguna molestia más allá de recoger la muestra y llevarla al ambulatorio. En el caso de que se detecte sangre oculta en las heces, es preciso realizar una colonoscopia para comprobar si hay un cáncer.

En mujeres, en España se recomienda la realización de mamografías a partir de los cincuenta años para detectar tumores de mama antes de que se causen síntomas, cuando las posibilidades de curación son prácticamente del cien por cien. si hay antecedentes familiares de cáncer de mama a edades tempranas, conviene consultar con un médico especialista si está indicado iniciar las mamografías antes.

También en mujeres , el cáncer de cérvix ( o de cuello uterino) que causa más de 250.000 muertes al año en el mundo , se puede contrarrestar fácilmente con citologías ginecológicas que detectan lesiones precancerosas o tumores incipientes sque se pueden tratar con éxito. Dado que la gran mayoría de cánceres de cérvix están causados por virus del papiloma que se transmiten por vía sexual, se aconseja iniciar las citologías poco después del inicio de las actividad sexual. Por esta misma razón, la vacunación contra el virus del papiloma en la adolescencia reduce drásticamente el riesgo de desarrollar años más tarde cáncer de cérvix. Sobre este punto los datos son inequívocos y hay un acuerdo total entre sociedades médicas.

En hombres, por el contrario, no hay acuerdo sobre la conveniencia de las pruebas de detección precoz de cáncer de próstata, que es el más frecuente en la población masculina. Las dos pruebas actualmente posibles, el tacto rectal y el análisis de la proteína PSA en sangre, tienen dos inconvenientes. Por un lado, no detectan todos los casos de cáncer ( lo que en medicina se llama falso negativo, porque el resultado de la prueba es negativo cuando deberías ser positivo) . Por otro lado, no todos los casos sospechosos que se detectan son cánceres ( lo que se llama falso positivo, porque el resultado es positivo cuando debería ser negativo) . A falta de una prueba más precisa, la mejor recomendación que se puede hacer hoy día es consultar a un urólogo , a partir de la sexta década de la vida, para valorar si conviene hacer alguna prueba en función de los factores de riesgo y los síntomas de cada persona.

Tampoco hay aún pruebas precisas que se puedan recomendar a toda la población para diagnosticar precozmente enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer. Al igual que con el cáncer de próstata, en el cado de duda conviene consultar a un especialista que valorará de manera personalizada si conviene realizar alguna exploración.

Ante esta incertidumbre sobre lo que nos depara el futuro ,han surgido empresa que prometen respuestas amparándose en el lenguaje de la genómica. En realidad, el negocio no es nuevo. Antes se leían las líneas de la mano para adivinar el futuro, o se echaban las cartas del tarot, hoy se ofrecen análisis de genoma. Lo cual resulta útil en algunos casos , por ejemplo para decidir el mejor tratamiento de un cáncer o el riesgo de desarrollar alguna enfermedad concreta. Pero no permite predecir todo nuestro futuro como le hubiera gustado a Laplace.

Tal vez les parezca que exageramos .¡ Cómo vamos a comprar las cartas del tarot con los análisis de genoma! El tarot no se basa en ninguna lógica racional, mientras que el genoma se basa en el método científico. De acuerdo , es cierto . Pero fíjense en los puntos en común. Ambos son negocios que se aprovechan de la angustia humana por el futuro . Ambos dan respuestas que son verosímiles aunque no necesariamente ciertas. Ambos nos invitan a creer lo que nos dice aunque no lo entendamos. Y ambos remiten a causas que están fuera de nuestro control para explicar lo que nos ocurre. Si me va bien o mal en el futuro, es el destino o, en versión moderna, es el genoma. Que es exactamente lo contrario de lo les queremos enseñar.

El genoma , afortunadamente , no es el destino. No elegimos los genes que tenemos ,pero lo que hacen nuestros genes depende hasta cierto punto de decisiones que nosotros tomamos. Depende de nuestra dieta, de nuestro nivel de actividad física, de nuestra actividad intelectual, de cómo gestionamos las emociones… De modo que disfrutar de una vida larga y duradera depende en gran parte de nosotros mismos. Depende de si decidimos coger las riendas de nuestra salud y nos responsabilizamos de cuidarnos , o si por el contrario preferimos no asumir esta responsabilidad, desistimos de decidir sobre nuestro propio cuerpo y renunciamos a ser amos de nuestro futuro.

Fuente: La ciencia de la larga vida por los doctores Valentín Fuster y Josep Corbella.

La frecuencia en el movimiento es clave

Hacer ejercicio puede ser una pequeña parte del movimiento total que necesitas. Está claro y nadie discute que es mejor dedicar cierto tiempo de la semana a realizar actividad física adrede que no hacerlo para nada, de hecho, practicar ejercicio de manera intencionada, a conciencia, al margen del movimiento que desarrollemos integrado en lo cotidiano. Pero, no es suficiente.

En nuestra evolución, más allá de los principios ancestrales de diversidad, complejidad e incertidumbre que empezaron a diluirse a partir de la revolución agrícola del Neolítico, había uno que todavía estaba presente en la vida de los agricultores y peones y que se ha mantenido a lo largo de toda nuestra historia biológica hasta hace poco más de medio siglo, cuando emergieron los oficinistas: la frecuencia.

Siempre nos hemos movido. Con frecuencia. A diario. y esa frecuencia diaria es lo que mantiene al cuerpo despierto, preparado , lubricado, activo , vivo. Así, pues, pasar largos periodos de tiempo sentados, quietos ,sin hacer nada que requiera un mínimo de esfuerzo físico, ni siquiera caminar. nos machaca corporalmente:

  • Los músculos se atrofian.
  • Se eleva la presión arterial.
  • Los huesos se descalcifican.
  • Te predispones a tener mala circulación.
  • El cerebro no se oxigena lo suficiente y disminuye el ritmo de sus funciones.
  • La columna vertebral y el centro abdominal se debilitan.
  • La secreción de hormonas se debilita.

Estos perjuicios y otros muchos ocurren a pesar de que hagas ejercicio esporádicamente. La única forma de prevenirlos, la única manera de estimular el cuerpo para que lleve a cabo sus funciones fisiológicas , metabólicas y neuronales adecuadamente y se mantenga vivo consiste en imitar a nuestros ancestros, que ni iban al gimnasio ni leían la Men´s/Women´s Health , interrumpiendo el estatismo deliberado con un movimiento frecuente.

No con ejercicio. Ni tampoco con deporte. Sino con movimiento.

¿ Y si entreno dos veces al día, o incluso tres?

Vamos a suponer que:

  1. Tu motivación es infinita y eres capaz de entrenar todo el santo día durante el resto de tu vida, algo que no soportan ni los deportistas de élite porque la mayoría acaban quemados.
  2. Te lo puedes montar para hacerlo, porque has heredado una fortuna de tu abuelo, no tienes hijos o nadie de quien hacerte cargo y decides dedicar tu vida a hacer ejercicio o deporte a jornada completa. Como te estarías moviendo con más frecuencia, las cosas mejorarían ,por supuesto, aunque podrías seguir pasando horas y horas sin moverte nada durante el resto del día ,o sea, siendo sedentario. Se puede decir que ser sedentario activo es mejor que ser sedentario absoluto, pero sigue siendo insuficiente.

Además, debido a su naturaleza, tanto el fitness como el deporte siguen sin respetar el principio de diversidad, tan necesaria para ser coherente con tu programa evolutivo. Por un lado, el fitness convencional comete varios errores de concepto, reducciones simplistas del movimientos humano.

El primero, dividir las tareas físicas en dos grandes grupos: las que son de índole aeróbica, ejercicios cardiovasculares como correr o remar, y las que son más anaeróbicas , como levantar pesas o hacer una clase dirigida de tonificación. Para el fitness es muy importante tener clara la diferencia entre ambas actividades, ya que parece ser que conjuntarlas es algo que el cuerpo no es capaz de hacer ,como si fueran fisiológicamente incompatibles.

El cardio suele consistir en montarse sobre un aparato ( cinta , elíptica, bicicleta…) o hacer una clase de zumba, para moverse generalmente a un ritmo constante ( lo contrario de diverso en intensidad), sobre todo si quieres conservar la línea, porque ( dice el mito que) para quemar grasas debes mantener una frecuencia cardiaca en torno al 60% y el 80% de tu frecuencia máxima.

Además, desde un punto de vista gestual y postural, ya sea corriendo, nadando , remando o pedaleando sobre una bicicleta elíptica, siempre mantienes una única postura, la misma , casi sin mover tu tronco. Desde la pelvis hasta la cabeza pareces una estatua. Esos sí, una estatua con una postura perfecta. El abdomen recogido, el pecho fuera y la vista al frente, control postural excelente para trabajar mejor los músculos de la columna y el core abdominal. Mientras tanto , tus brazos y piernas se mueven siempre igual. Los brazos bracean repitiendo ángulos y recorridos milimétricamente. Las piernas repiten longitud de zancada , cadencia, impacto. Los pies propulsa el peso de todo el cuerpo cientos de veces de una manera exactamente igual para cada zancada, cada remada, cada pedaleo.

Las pesas y las clases de tonificación están estrictamente planificadas. Se trabaja cada grupo muscular según su función y disposición en el cuerpo; pectoral, dorsal , cuádriceps, glúteos. Es muy necesario hacer este análisis ,ya que , si pretendes desarrollar tu musculatura, tienes que fatigarla aisladamente hasta la extenuación y la congestión, » romper fibras y destruir músculo» -¿qué narices significa esto?- para que este, después, se reconstruya y sea más fuerte y más grande y más duro y más de todo. Como para el cardio durante la ejecución cualquier ejercicio muscular es primordial parecer una estatua; hay que seguir contrayendo el centro abdominal, para prevenir lesiones. Pero si durante el ejercicio cardiovascular tu cuerpo se movía más bien poco- especialmente tu tronco_ , ahora lo hace todavía menos. De lo que se trata es de analizar, de notar cómo quema el músculo, aislarlo y estrujarlo al máximo .¿Toca el tríceps? ¿Extiende el codo? Pues hazlo 120 veces, repartidas en tres ejercicios de cuatro series con diez repeticiones para cada ejercicio. Repite, repite, repite. y ,por aquella manía de fijarnos en los detalles:¿cómo son los objetos ( las pesas) que movemos en un entrenamiento? ¿Varían de forma, tamaño , tipo de agarre o son siempre iguales? ¿ Las manos y los dedos se ven expuestos a diversos estímulos o siempre tienen que cerrarse con el mismo diámetro de agarre?

En resumen, si la actividad física de nuestros ancestros se caracterizaba por una diversidad extrema en gestos, posturas , intensidades, esfuerzos, movimientos de precisión, , frecuencias, ángulos,orden… el fitness convencional se sitúa en el lado totalmente opuesto. ¿ Nivel de coherencia evolutiva? Cero.

Por otro lado, cualquier deporte tiene un gran hándicap: la especialización. Especializarse, ya sea en un deporte más específico o más generalista, tiene un precio: la repetición, de nuevo.

Ojo, no todos los deportes son iguales. Dependiendo de infinidad de matices, hay deportes que podemos considerar mucho más ricos que otros, superiores en términos de movimiento. Por ejemplo, la escalada, el parkour, la gimnasia artística, Pilates variado , el waterpolo y las artes marciales mixtas, muy superiores al ciclismo de carretera, el golf, los cien metros mariposa o tiro con arco. Solo hace falta, una vez más, fijarse en la diversidad, la complejidad y la incertidumbre que implican en cuanto a gestos ,posturas , patrones, intensidad, adaptación al medio, interacción con otros contrincantes, capacidad de reacción, anticipación, memoria, improvisación… No te tomas estos ejemplos y valoraciones como algo personal en caso de practicarlos. No te estoy diciendo que renuncies a tu deporte favorito. Que practique golf por ejemplo, es algo que considero estupendo, siempre que seas consciente de lo que supone.

Incluso dentro de una misma disciplina, hay distintos niveles de riqueza. Como veremos enseguida, no es lo mismo correr por el parque del Retiro de Madrid que correr por un sendero en pleno monte. Ni tampoco es lo mismo que el acto de correr sea parte de una actividad más compleja, como una carrera de obstáculos o un partido de balonmano.

Resulta imprescindible comprender estas diferencias para cuando uno escoja qué hacer, cómo moverse -profundizaremos más sobre esto cuando hablemos sobre tus elecciones-. en función de ellas, estarás sacándole mayor provecho a lo que hagas, a cómo te estés moviendo y, además, estarás exponiéndote a tener más o menos problemas de salud.

-Por suerte tengo un trabajo físico y no me tengo que preocupar por estas coas.

Vale, un poco de suerte sí que tienes. La frecuencia la tienes cubierta . Al fin de al cabo, te pasas seis, siete , ocho horas al día o más en movimiento. Y eso está bien- hasta que deja de estarlo-. En general, el problema de desempeñar un trabajo físico es exactamente el mismo que el que conlleva practicar un único deporte: la especialización. Lo más probable es que, si te dedicas a las hostelería, la peluquería, las reformas, las mudanzas o la instalación de aire acondicionado, por ejemplo, tu trabajo consista en realizar los mismos gestos jornada tras jornada durante años , puede que toda tu vida. Tú conoces mejor que nadie as consecuencias ,porque las habrás sufrido o las estarás sufriendo. Tendinitis en los hombros, lumbalgias, sobrecarga en las rodillas, contracturas en la parte alta de la espalda…. El resultado de saturar el cuerpo en un sentido concreto del movimiento por la reiteración incesante de unos pocos gestos y posturas , mientras otros quedan abandonados, lo que provoca un notable desequilibrio corporal.

Ojalá fuera de otra manera. Lamentablemente , si tu trabajo consiste en estar todo el día haciendo lo mismo durante semanas, meses y años, tanta repetición de gestos, posturas y patrones suele ser garantía de problemas físicos.

Fuente: Camina, salta, baila. Muévete más y vive mejor. Rober Sánchez