Problemas de hígado, ¿ cómo combatirlos?

Es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, por lo que se debe cuidar al máximo para evitar cualquier trastorno. Conoce los más habituales y de qué manera puedes prevenirlos.

¿ Sabías que el hígado realiza más de 500 funciones vitales en nuestro organismo? Entre las más importantes se encuentra la eliminación de toxinas, la metabolización de numerosos nutrientes, la transformación de los alimentos en energía, la regularización de la coagulación sanguínea, la producción de bilis, etc… Como puedes observar , mantenerlo en buenas condiciones es imprescindible para nuestra salud, algo que se puede conseguir con una serie de bueno hábitos que nos protegerán contra las enfermedades más comunes del hígado.

Hígado graso, dos caras de una misma moneda. ¿ En qué consiste? Es la enfermedad hepática crónica más frecuente ( la sufren cerca de cuatro millones de españoles) y hay de dos tipos: el hígado graso alcohólico y el no alcohólico, provocado por otras dolencias como la obesidad, diabetes, exceso de triglicéridos… Ambos se caracterizan por una acumulación de ácidos grasos en las células hepáticas que, si no se trata a tiempo, puede derivar en patologías más graves como cáncer o cirrosis.

Los síntomas no son muy evidentes, aunque la esteatosis hepática ( como también se conoce al hígado graso) suele provocar una leve hinchazón de este órgano que puede resultar dolorosa y la aparición de fatiga o pesadez tras las comidas. Este trastorno puede solucionarse eficazmente con un cambio de hábitos como una alimentación sana y libre de grasas así como azúcares, y la práctica regular de ejercicio físico. No tomar alcohol en los casos provocados por él, es básico para mejorar los síntomas.

La dieta es importante. La diferencia entre un hígado sano y otro enfermo radica, principalmente , en la alimentación.

Hepatitis, la protección es muy importante. Es la inflamación del hígado causada por un virus y se contagia a través de la sangre, la saliva, el semen , las secreciones vaginales, las heces o los alimentos. Los tres tipos más habituales son la hepatitis A, B y C. la primera es la más habitual y la menos peligrosa y se transmite al ingerir agua o alimentos infectados. En el caso de la segunda, prácticamente erradicada gracias a la vacuna, se adquiere a través de la sangre y los fluidos. La C que se infecta por la sangre, suele cronificarse y acabar en cirrosis hepática.

Los síntomas varían según el tipo de hepatitis, aunque los más habituales suele ser ictericia ( color amarillento de la piel por exceso de bilirrubina), náuseas, pesadez de estómago , vómitos, picor generalizado, aparición de hematomas, fatiga o desgana, falta de apetito, deposiciones claras o fiebre.

La hepatitis A no suele requerir tratamiento, ya que desaparece sola y sin dejar secuelas. En la B, se acostumbra a pautar medicamentos para controlarla, sobre todo si se cronifica, pero para ambas tipologías existen vacunas efectivas que las combaten. Otro caso diferente es la hepatitis C, que no tiene vacuna y que , al ser asintomática, suele convertirse en crónica, en cuyo caso el tratamiento consiste en administrar varios fármacos combinados.

Cirrosis, un grave trastorno. Es una patología importante que provoca la muerte progresiva del tejido del hígado, que no pude realizar sus funciones. Está causada por el consumo excesivo de alcohol , por tomar determinados fármacos, por enfermedades autoinmunes o bien por el virus de la hepatitis C ( el 40% de los casos ) o la hepatitis B ( el 10% de los casos). Se calcula que el 5% de los afectados acaba desarrollando un cáncer de hígado. El principal problema es que las primeras señales de alarma son prácticamente indetectables, por lo que los signos se van desarrollando durante años sin que se note su presencia y, cuando finalmente se detectan , la enfermedad suele estar ya muy avanzada. Los principales síntomas son la falta de apetito, cansancio, pérdida de peso, impotencia en el caso de los hombres y alteraciones menstruales en las mujeres.

Sus síntomas y complicaciones se tratan con fármacos y pueden mejorar eliminando el alcohol y siendo una dieta sana, aunque , en casos de insuficiencia hepática avanzada, la única solución es un trasplante de hígado.

La alimentación protege tu hígado.

  1. Frutas. Se deben comer dos o tres piezas diarias, ya que tienen vitaminas y antioxidantes muy necesarios para el correcto funcionamiento del hígado. la más recomendables son la manzana, la naranja, las fresas, el aguacate, los arándanos y las uvas.
  2. Verduras. También son básicas para la salud de este importante órgano, sobre todo aquellas más depurativas y hepatoprotectoras como la alcachofa, los ajos , las cebollas, los puerros, el brócoli, los rábanos, la col, la rúcula y el nabo.
  3. Cereales integrales. Su fibra ayuda a perder peso y, entre ellos, hay que destacar la avena , que contribuye a eliminar residuos del cuerpo y tiene arginina, necesaria para el buen funcionamiento del hígado.
  4. Cúrcuma. Esta especia resulta hepatoprotectora gracias a su potente efecto antioxidante y su función antiinflamatoria.
  5. A evitar. Las grasas saturadas, la sal , el azúcar, los precocinados y los alimentos crudos o excesivamente asados, ya que generan toxinas difíciles de eliminar. La falta de sueño eleva el cortisol, la hormona del estrés, lo que hace que nuestro hígado trabaje más.

¿Qué buenas prácticas nos ayudan a cuidarlo? Para protegerse de las enfermedades hepáticas es fundamental establecer una serie de medidas preventivas que eviten el riesgo de contagio o la parición y desarrollo de las mismas. Aquí te detallamos las más importantes a tener en cuenta.

  • Mantener relaciones sexuales seguras. Para evitar el contagio de hepatitis por vía sexual, se debe utilizar siempre preservativo, ya que es la única manera de protegerse de ella y también de otras enfermedades de transmisión sexual. Por el mismo motivo, no hay que compartir los cepillos de dientes, las maquinillas de afeitar…
  • Mantén un buen descanso. El hígado se regenera cada madrugada, pero, para ello, es necesario conseguir un sueño profundo.
  • Seguir una higiene alimentaria adecuada. Es muy importante lavarse las manos a conciencia antes de comer o de manipular alimentos , así como enjuagar bien las frutas y verduras antes de consumirlas, para eliminar cualquier resto de pesticida o microorganismo y, a poder ser, es mejor pelarlas. No dejes nunca comida fuera de la nevera y evita recalentarla en exceso. A la hora de lavar los platos, se recomienda utilizar lavavajillas, ya que se alcanza una temperatura más alta y desinfecta mejor.
  • Hacer ejercicios físico . La actividad física previene la obesidad y el sobrepeso ,ya que moviliza todas las grasas de nuestro cuerpo.
  • No automedicarse. Existen fármacos que pueden dañar al hígado si se toman en exceso, por lo que siempre se debe consultar antes con el médico sus posibles efectos secundarios.
  • Vigilar los productos químicos. conviene evita el contacto con mercurio, plomo, cobre y selenio ( muy dañinos para el hígado) y usar guantes en caso de que deban manipularse.

Fuente: Heres publicaciones

Anatomía y consejos para hacer abdominales

¿POR QUÉ ES NECESARIO ENTRENAR EL ABDOMEN? Si piensas que hacer abdominales es una cuestión estética debes saber que son muchas razones por las que es importante realizar un buen trabajo abdominal.

La musculatura del abdomen tiene una relevancia mucho más importante de lo que podemos pensar. Ayuda significativamente a mantener nuestro equilibrio corporal, a facilitar la respiración, a liberar presión sobre la columna y mucho más.

Desde el punto de vista respiratorio, el abdomen y el tórax se encuentran estrechamente relacionados. El cinturón abdominal tan solo se encuentra sustentado a nivel óseo por las vértebras lumbares, o que hace que el diafragma quede sostenido por la faja abdominal. Cuando este no encuentra un apoyo firme, debido a una debilidad abdominal , tiene que descender más , haciendo que se compriman más las vísceras internas y esto puede desencadenar en una insuficiencia respiratoria. Además, este grupo muscular desempeña un papel fundamental de soporte y estabilización durante las actividades dinámicas. Además:

Ayuda en la absorción de impactos sobre la columna.

Compensa los efectos de tracción del psoas y la musculatura lumbar.

Estabiliza el cuerpo, proporcionando una adecuada cadena cinética que hace que las extremidades superiores e inferiores puedan llevar a cabo una amplia cantidad de movimientos con la fuerza necesaria.

Ayuda a disminuir la anteversión de pelvis.

CONOCE LA MUSCULATURA DEL ABDOMEN.

RECTO ABDOMINAL. Es la zona más conocida del abdomen .Se origina mediante tres haces en la superficie externa del cartílago de las costillas quinta a séptima, en la apófisis xifoides y en los ligamentos entre esta apófisis y las costillas extendiéndose hacia abajo, hasta la cresta púbica. el recto del abdomen se encuentra dentro de la vaina que recibe el mismo nombre (recto del abdomen) , lo que le da consistencia y contención. En su trayectoria se hallan hasta tres intersecciones tendinosas hasta la altura del ombligo y en muchas ocasiones una o dos más por debajo, lo que da lugar la mítica tableta de chocolate.

Su función es flexionar el tronco, elevar la pelvis, aumentar la presión abdominal y contribuir en la defecación y micción. Su tono ayuda en la espiración y a mantener la posición corporal erguida. Además, mantiene las vísceras en su posición adecuada, aunque limita la inspiración máxima.

Atención: La debilidad en esta zona del abdomen implica una reducción de la capacidad para flexionar el raquis. en posición supina, la debilidad del recto anterior del abdomen puede suponer una limitación para elevar la cabeza y la parte superior del tórax.

OBLICUO EXTERNO. Ocupa la cara lateral y superficial del abdomen. su origen se encuentra en la superficie externa de las costillas quita a la doce. Este origen se entrelaza con digitaciones del serrato anterior y con los hacen de origen del dorsal ancho. Se inserta en una extensa línea de inserción que ocupa la zona que va desde la reta ilíaca a la arte externa de la aponeurosis de los rectos del abdomen. la dirección de sus fibras, fundamentalmente, va desde el lateral hacia la zona media del abdomen, hacia abajo y adelante.

Cuando se contrae de forma unilateral actúa inclinando y rotando el cuerpo hacia el mismo lado que se contrae. Al contraerse de forma bilateral flexiona el tronco y comprime el abdomen, lo que ayuda a la micción y defecación.

OBLICUO INTERNO. Este músculo tiene forma de abanico, con trayectoria ascendente. Se sitúa entre el transverso del abdomen y el oblicuo externo, en el lado opuesto ,hace flexionar y rotar la columna vertebral . Si se contrae de manera unilateral, realiza flexión y rotación de tronco hacia el mismo lado. Si se contraen los dos , producen flexión de tronco, elevación de la pelvis, aumenta de la presión abdominal y espiración. su origen se encuentra en la línea intermedia de la cresta ilíaca, en la hoja profunda de la fascia toracolumbar y en la espina ilíaca anterior superior. en su inserción se diferencian tres porciones. La porción craneal, que se inserta en los bordes inferiores de las tres últimas costillas, la porción media, que se inserta en la aponeurosis y la porción caudal, sobre el cordón espermemático.

Atención: El trabajo de toda la musculatura de la faja abdominal es fundamental para preservar nuestra salud y movilidad corporal. La debilidad en la musculatura, tanto del oblicuo interno como externo pueden originar una actitud cifótica y un tórax deprimido, llegando incluso a limitar nuestra capacidad para la flexionar la columna vertebral. Además, esta debilidad puede reducir la eficacia respiratoria y la capacidad de sujeción de las vísceras internas. Por otro lado, evita la debilidad de los oblicuos es fundamental para preservar una posición de la pelvis compensada entre el tórax y las extremidades inferiores.

TRANSVERSO. Es el más profundo de los músculos del abdomen, sus fibras transcurren en dirección transversal, envolviendo el cuerpo como si se tratase de una faja natural. Juega un papel fundamental en la estabilización de la zona lumbar, mediante su inserción en las fascia toracolumbar. Tiene influencia sobre la estética corporal, ya que, al ser un músculo constrictor del abdomen presiona los órganos internos hacia dentro, ayudando en el aumento de la presión intraabdominal en su contracción. Su origen se encuentra en la superficie interna de las costillas séptima a la doce, en la lámina interna de la fascia toracolumnbar el labio interno de la cresta iliaca, la espina ilíaca anterosuperior y el ligamento inguinal. Este músculos contribuye, mediante su aponeurosis , a formar la línea alba, donde se inserta, además de la cresta ilíaca y la cresta púbica.

Atención: Su debilidad supone un ensanchamiento del perímetro abdominal, además, puede acentuar la lordosis.

TRUCOS Y CONSEJOS AL ENTRENAR LOS ABDOMINALES.

Comienza siempre por los ejercicios que impliquen en mayor grado a los abdominales transversos del abdomen. Al ser un músculos constrictor del abdomen, su función es la de reducir y limitar la distensión del resto de la musculatura abdominal. Además, el transverso junto con el oblicuo juega un importante papel estabilizador a la hora de reducir la presión intradiscal en la región dorso-lumbar de nuestra columna vertebral, protegiéndonos y ayudándonos a evitar posibles dolores de espalda en esa zona.

La respiración es clave. La musculatura del abdomen tiene predominancia inspiradora en estado de reposo y espiradora durante la contracción, por lo tanto cuando hagas abdominales procura acompasar el ritmo respiratorio a estas dos fases. Espira durante la contracción y coge aire en la fase excéntrica, de esa forma la intensidad del entrenamiento aumentará , haciendo el mismo mucho más efectivo.

-Si buscar reducir el perímetro abdominal, evita los ejercicios que implique en mayor grado al recto del abdomen. Puedes comprobar tú mismo que casi todas las personas proyectan el abdomen hacia el exterior cuando ejecutan un crunch y otros ejercicios abdominales clásicos. Si tu principal objetivo es la reducción del contorno de tu cintura , el transverso y los oblicuos deben ser los principales músculos a tonificar, por ello en nuestras rutinas incluiremos ejercicios que implique una activación en mayor o menor grado de estos músculos, aunque en ese momento no nos estemos centrando en ellos.

-A la hora de programar tu entrenamiento debes saber que la cualidad más destacada en la función estabilizadora del abdomen es la fuerza-resistencia. Debido a eso, normalmente el número de en las rutinas de abdominales suele ser bastante elevado y se realiza en la mayoría de los casos sin pesos externos, evitando de este modo entrenar la fuerza máxima o hipertrofia en esta zona del cuerpo.

Fuente: Raúl Notario .Graduado en CAFYD y Maestro especialista en Educación Física.

Vacaciones en modo «off».

Relájate y carga pilas para dedicarte a lo que te gusta. ¡Te lo mereces!

Apaga por unas semanas el interruptor de tu rutina diaria y reserva tiempo para ti mismo y los tuyos. Lo conseguirás con la teoría de las 4D:

  1. Desconecta
  2. Descansa
  3. Descubre
  4. Disfruta

Saber parar cuando conviene no es algo fácil de conseguir, dado el ritmo de vida actual. Las ansiadas vacaciones nos lo ponen en bandeja, aunque ,a veces , nos cuesta tomarnos unos días de descanso. ¿Seré capaz de pasarme unos días alejado de todas mis obligaciones? Cambia tu enfoque sobre las vacaciones.

Para ver las cosas con otras perspectiva, haz tuya la frase del escrito Greg Anderson :«Céntrate en el viaje, no en el destino. La alegría no se halla en terminar una actividad sino en hacerla». La idea es vivir la experiencia, sin hacer previsiones,pensar en metas o tener expectativas demasiado altas. Ese puede ser el punto de partida de tus vacaciones si pone en práctica la teoría de las 4D:

DESCONCECTA DE TODO. Vacía de preocupaciones, miedos y dudas esa especia de «maleta interior» que todos llevamos dentro y déjala a punto para emprender esos días, o quizás semanas, de vacaciones. Puedes hacer una lista por escrito de todo aquellos que vas a dejar atrás y desecharla después. Esto te servirá para priorizar y desprenderte de aquellas emociones que no te llevan a ningún lado. Y no olvides cerrar agendas, apagar teléfonos móviles, ordenadores o tables que te anclen a tu previsible regreso mental a tu puesto de trabajo o rutina habitual.

DESCANSA Y RECUPÉRATE. El hecho de tomarnos un descanso aumenta nuestra capacidad de concentración y nos hace ver las cosas mucho más claras. Vamos a ser más creativos, productivos y capaces de asumir retos futuros, aunque esto sólo será posible si nuestro organismo, sobre todo nuestro cerebro, se resetea y descansa lo suficiente. Dormir más horas durante días tiene innumerables ventajas que nos ayudarán a disfrutar de esta experiencia y a asumir nuevos propósitos a nuestro regreso, semanas después.

«Cuando estas presente, puedes permitir que la mente sea como es sin enredarte en ella» Eckhart Tollen

DESCUBRE NUEVAS EXPERIENCIAS. Este periodo de descanso te va a dar la oportunidad de dedicar tiempo a todas aquellas aficiones o actividades que te hacen feliz, en solitario o en compañía. Aquellas con las que te identificas, pero que no sueles desarrollar a lo largo de tu día a día por falta de tiempo . Incluso puedes llegar a descubrir nuevas facetas de ti mismo que te pueden sorprender. En definitiva, las vacaciones te van a permitir ocuparte en aquello que más te guste, sin necesidad de experimentar ningún tipo de estrés o ansiedad a cambio.

DISFRUTA Y VIVE EL PRESENTE. Eckhart Tollen en su libro El poder del ahora te invita a centrarte en el presente y volcarse en todo aquello que se vive en ese momento . Activa al máximo tus cinco sentidos, aparca la mente y sentir con el corazón, experimentando aquellas actividades más placenteras: pasear por el capo o el mar, contactar con la naturaleza , conversar y compartir buenos momentos con los tuyos, leer ese libro que compraste meses atrás o ver esa película de la que te han hablado tan bien…

Gracias a esta técnica puedes volver a conectar contigo mismo, con tu propio yo, algo básico para pasar página e incluso afrontar la vida de otra manera: mucho más positiva y serena.

¿Cómo puedes aprender a fluir? El hecho de dejarse llevar está muy relacionado con aquellas actividades que nos aportan alegría y placer intensos. Por ejemplo, pasar buenos momentos con tus seres queridos o dedicar tiempo a tus aficiones preferidas. Así lo cree el investigador Mihaly Csikzentmihalyi, quien la calificado a esa sensación de «flow» . Aunque el panorama actual obliga a vivir al día, ¿qué mejor manera de recuperar esa sensación , de cara a las vacaciones? ¿Estás preparado para hace tuyo ese flow?

  • Déjate sorprender. Aunque te guste planificar, deja opción a la sorpresa. Días libres, desplazamientos inesperados, nuevos encuentros… as circunstancias pueden poner a tu alcance experiencias desconocidas hasta ahora y muy enriquecedoras para ti.
  • Interioriza. Lo que vivas, resérvalo para ti y los tuyos. Quédate con esas emociones y disfruta de cada momento compartido.
  • Redes sociales «off» Hacer mil y una fotografías y publicar tuits te impedirá que vivas con toda plenitud cada instante.
  • Sé curioso. Desempolva tu espíritu aventurero y aprende de cada vivencia.

Vía: Heres publicaciones.

Alivia tus piernas y reduce varices

Para evitar la pesadez y el hormigueo en verano no basta con levantarlas una vez al día. Sí, junto a ese gesto, haces otros que te detallamos aquí , conseguirás sentir alivio en poco tiempo.

¿ Sabes por qué el calor es uno de los principales enemigos de la circulación? Porque las altas temperaturas producen una vasodilatación en las venas que hace que se sobrecarguen. A eso hay que sumar el efecto de la gravedad, cuando estamos acostados, el volumen ( y la presión ) de la sangre se reparte por todo el cuerpo, pero al ponernos de pie la gravedad hace que el volumen se concentre en la parte inferior, en las piernas. Por eso, durante el verano es más fácil notar cansancio y pesadez. Unas molestias a las que suelen sumarse dolor, picor y calambres si , además, tienes varices.

Pese a esta unión de factores ( calor y gravedad), existe la manera de encontrar alivio activando las válvulas que hay en las venas de las piernas para que ese volumen sanguíneo vaya subiendo y vuelva a repartirse por todo el cuerpo.

Las válvulas son las compuertas que se encuentran en las paredes de las venas, son similares a las puestas de los salones del Oeste. Imagínate que entre ellas hay mucho espacio, las personas podrían entrar y salir sin abrirlas, ¿verdad? Pues eso es lo que ocurre en las varices: como la vena es más ancha, las válvulas están muy separadas entre sí y la sangre va hacia arriba y hacia abajo continuamente pero sin presión , lo que provoca que se estanque.

Hay otras venas que se encargan de «achicar» esa sangre estancada . Y pueden hacerlo porque están interconectadas. Es por ello que, cuando el médico decide que una variz se debe operar, la circulación de la sangre no se corta ni se interrumpe pese a tener una vena menos. Su labor, una vez que está enferma, ya está siendo suplida por otras muchas venas de la pierna. Pero antes de operar , se pueden poner en práctica muchas estrategias.

Mantener las piernas en alto ayudará a que tus venas tengas que esforzarse menos para llevar la sangre de nuevo al corazón. Ese simple gesto neutraliza momentánea y parcialmente el efecto de la gravedad. Pero queremos beneficios más duraderos, así que para notar los resultados a más largo plazo, lo ideal es levantarlas unos 20º por encima del nivel del corazón 4 veces durante , al menos 15 minutos. el siguiente e ineludible paso es dar un masaje. Con él facilitaras aún más el retorno venoso.

¿Cómo y con qué darte el masaje? Consigue un buen aceite esencial de lavanda ( recuerda que vienen en pequeños botes opacos porque la luz puede deteriorarlos) , de castaño de Indicas, de pino marino o de vid ( son los que más respaldo científico tienen) y masajea tus piernas cada vez que las eleves.

Dedica 5 minutos a cada pierna. Y , si tienes alguna variz, no presiones directamente sobre ella, mejor rodéala.

Ve siempre de abajo arriba, haciendo movimientos circulares con los nudillos ( debes notar la presión, pero no arietes muy fuerte). Recorre primero , 10 veces, desde el tobillo hasta la rodilla. Luego, ve desde el tobillo hasta la mitad del muslo, en 10 pases más y, a continuación, masajea la pierna por completo 10 veces.

Acaba con suaves caricias también de abajo arriba. Hazlas dibujando eses con las palmas de tus manos o con los nudillos (haciendo presiones pero no demasiado fuertes ) en el caso de que no tengas varices.

Aplicar algo fresco también conviene. El frío ejerce justo el efecto contrario al calor, que tan mal sienta a las venas : evita su dilatación excesiva.

Puedes introducir unas toallas en la nevera, espera unos minutos y luego enróllalas en tus piernas. Notarás un placentero frescor inmediato, que además ayudará a adormecer el dolor, si ya ha aparecido. Otras opciones son poner unos cuantos cubitos en una bolsa con cierre hermético y utilizarla una vez que el hielo se haya derretido ( envolviéndolo en tela).

Una pregunta que nos solemos hacer es , después de la cirugía, ¿reaparecen las varices? Las que se operan, no. Lógicamente al quitarlas, no vuelven a salir. Pero si no potencias tu retorno venoso con buenos hábitos pueden formarse de nuevo en otras zonas.

¿Qué alimentos no te deben faltar? Determinados condimentos como la pimienta de Cayena, el jengibre, las semillas de sésamo o el ajo tienen cierto efecto venótico, que refuerza las paredes de las venas.

La remolacha . Añádela a tus ensaladas y te beneficiarás de su riqueza en vitaminas del grupo B. Favorecen el retorno venoso porque contribuyen a reducir los niveles en sangre de un aminoácido que, cuando están muy altos la espesan.

Frutos del bosque. Su flavonoides podrían potenciar la reparación de los vasos sanguíneos que están débiles.

El cacao es bueno para tus arterias . El síndrome del escaparate que ocurre cuando las arterias ( no las venas) se estrechan por la presencia de placas de grasa, también suele provocar dolor en las pantorrillas al andar. Así, si tomas cacao a diario contribuye a aliviar las molestias.

El músculo que te ayuda desde dentro para activar las válvulas venosas es el gemelo . Imagínate un tubo de dentífrico. ¿ Verdad que para que la pasta salga mejor lo aprietas con tus manos hacia la parte superior? Pues lo que hacen los gemelos con las venas es algo parecido. Cuando la musculatura se contrae, se acorta y se ensancha, aprieta las venas y, al mismo tiempo, también las válvulas que hay en su interior, propulsando la sangre hacia arriba. Su papel es tan importante que, cuando se hacen ejercicios para tonificar esta zona, el retorno venos mejora incluso en pacientes con insuficiencia venos crónica.

La clave está por tanto en fortalecer los gemelos. Cuando el músculo está débil y pco tonificado no ocupa tanto espacio. Por eso, el efecto propulsor de unos gemelos muy delgados es bastante menor. Lograrlo con una sencilla rutina de ejercicios te servirá primero, para evitar contracturas y lesiones, debes calentar el músculo: camina 10 minutos y luego , puedes hacer los ejercicios siguientes porque de no hacer nada , las varices tienden a agrandarse con el tiempo:

  • ESTIRANDO. Sitúate de cara a la pared y apoya las manos en ella. dobra un poco la pierna derecha y lleva la izquierda hacia atrás, totalmente estirada. Aguanta 20 segundos ,notarás una ligera tensión en la pantorrilla izquierda, y cambia de lado.
  • A LA PATA COJA. Con los brazos en cruz, dobla la rodilla izquierda hacia atrás y trata de mantener el equilibrio mientras das pequeños 4 pequeños saltos hacia atrás. Haz lo mismo con la otra pierna. Repite un total de 3 veces.
  • DE PUNTILLAS. Ponte de puntillas con los dos pies. Aguanta 10 segundos, descansa un momento y repite tres veces. Al contraer los gemelos , la sangre se propulsa mejor hacia arriba.

Si dispones de más tiempo añade otros movimientos ,por ejemplo, de pie, lleva de forma alterna los talones hacia el glúteo. Otro ejercicio muy recomendable es dar pequeños saltos hacia un lado y hacia otro de una línea imaginaria en le suelo. Y sobre todo recuera que, aunque tengas predisposición genética a padecer varices, con medidas como las que te hemos explicado .

Fuente: RDA publicaciones. Dr. David Fernández Caballero. Jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario de Torrejón (Madrid)