Fractura de cadera: síntomas, causas y tratamiento

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Se trata  de la fractura del cuello del fémur. Es más frecuente en mujeres a partir de los 60 años , ya que, cuanta más edad se tenga, más probabilidades hay de sufrirla. Existen dos tipo de fracturas dependiendo de la zona donde se produce: la lateral y la de la zona media. Ésta última es la más frecuente ( se da casi en el 95% de los casos ) . La fractura además puede ser completa, incompleta, desplazada o no desplazada, estable o inestable… Estas características son muy importantes porque pueden requerir tratamientos diferentes.

Se produce, sobre todo, cuando el paciente tiene una alteración de la estructura de los huesos, como puede ser una osteoporosis. Este factor ,junto con el aumento de las caídas que se producen con la edad, es la primera causa de esta dolencia, así como algunas enfermedades en las que se producen tumores o metástasis óseas, ya que , al afectar a los huesos, predisponen a sufrir este tipo de fracturas. También puede provocarla cualquier contusión grave, como una caída desde altura o un accidente de tráfico.

Síntomas. Cuando se produce la fractura, se nota un dolor muy intenso en la zona de la cadera, que irradia por toda la pelvis y, sobre todo, la ingle. La movilidad de cadera queda totalmente limitada, ya que cualquier gesto que implique la articulación, es muy doloroso.  Si la fractura es desplazada, se suele ver la pierna afectada rotada y más corta que la otra. Además, en algunos tipos de fracturas, es frecuente que se forme un derrame en la zona dañada, que aparece como un gran hematoma, e inflamación.

Diagnóstico. Ante la posibilidad de fractura de cadera o sospecha de la misma, se trasladará al paciente sin demora a urgencias de traumatología. Se hará una exploración completa para valorar la movilidad de la extremidad y la presencia de signos que nos hagan pensar en una fractura. Para realizar un estudio correcto y confirmar el diagnóstico , se solicitará una radiografía de la pierna y de la pelvis. Si existe alguna duda, ya que en fracturas no desplazadas puede ser difícil ver correctamente la fractura, o se requiere alguna prueba complementaria más se puede realizar un TAC. images[10]

Tratamiento. Casi siempre se debe intervenir quirúrgicamente al paciente, si es posible , antes de las primeras 48 horas tras la fractura. Dependiendo del tipo de lesión, se realizará una fijación interna contornillos o placas especiales o bien se pondrá una prótesis. En algunas fracturas, se puede decidir no intervenir,pero la recuperación es más lenta y , a largo plazo, puede dar más problemas. El día siguiente de la cirugía, si no ha habido ninguna complicación y el estado del paciente lo permiten, se inicia la rehabilitación con el miembro inmóvil. Sí, por cualquier razón, no es posible, se llevará a cabo con la mayor brevedad posible. Se puede empezar pidiendo al paciente que camine con muletas o con un andador,que, en cuanto sea posible, se retirarán. Durante la rehabilitación, se realizarán ejercicios activos de pelvis rodilla, pie y tobillo aunque se evitará cualquier rotación de la cadera intervenida. Posteriormente, se ayudará al paciente a caminar sin apoyo ni ayuda. También se aconseja realizar ejercicios de movilidad en la piscina,para , de esta manera, trabajar la articulación contra resistencia de forma progresiva.durante todas las fases de rehabilitación se irán haciendo radiografías frecuentes para valorar la correcta consolidación de la fractura.

Fuente : Mariano Nadal . Heres publicaciones.

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