Para cambiar hábitos, sustituye

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El ejercicio físico es un buen sustituto para muchas de las conductas que quieres cambiar: perder peso, comer de forma saludable, dejar de fumar, beber menos, dormir más u organizarte mejor. en todos estos ejemplos, el ejercicio tiene su protagonismo. Ayuda a liberar estrés , a conciliar el sueño, a ponerte en forma o es el complemento perfecto para bajar de peso. Solo tienes que sustituir uno por otro.

Muchos de los cambios que deseamos dar tienen que ver con la adicción. Adicción a la nicotina, al azúcar , a la sal, al trabajo. Las adicciones se mantienen gracias a nuestro sistema de recompensa. En el cerebro tenemos un circuito muy bien elaborado que funciona a las mil maravillas desde que el hombre es hombre. Permite » engancharnos» a lo que nos produce placer. ¿ Por qué? Hace miles de años tenía un sentido evolutivo: engancharnos a la comida para que nos apeteciera comer más y sobrevivir o querer tener más sexo para perpetuar la especie. Las cosas que nos producen placer, comer , tener sexo, fumar, el juego, comprar, el tabaco o las drogas, liberan en el cerebro dopamina, un neurotransmisor que nos hace sentir realmente bien. Y este mecanismo que provoca felicidad nos lleva a querer más. Hoy en día, a través de la neurociencia., sabemos que practicar ejercicio también activa nuestro sistema de recompensa. Hacer ejercicio nos hace sentir pletóricos. así que la práctica del deporte puede ser el objetivo perfecto para sustituir una adicción o un hábito poco saludable por una práctica sana.

La Odyssey House, un centro de drogadicción de Nueva York, lleva muchos años trabajando en el programa » Run for Life» . Entrenan en carrera a personas drogodependientes. Empiezan con entrenamientos suaves y cortos por Central Park con el objetivo de terminar corriendo la maratón de Nueva York. El placer de correr ayuda a sustituir el placer de consumir drogas y también aumenta la autoestima, reduce los síntomas de la dependencia a la droga. ¡, libera la ansiedad, mejorar la forma y un sinfín de ventajas más. Para sustituir un hábito por otro, puedes:

  • Definir de qué deseas liberarte. Escribe u objetivo ,cualquier día  y mes del año son buenos para dar un cambio.
  • Piensa qué te aporta aquello de lo que deseas liberarte, qué emoción está asociada , que consecuencia tiene para ti. Porque este es el motivo por el que mantienes tu hábito poco saludable. Necesitas sustituir este mal hábito por otro que produzca emociones similares.
  • Piensa en la actividad sustituta , como puede ser el ejercicio. Pero también podrías elegir la meditación o pasear largo y tendido. Lo que tú desees estará bien.
  • Planifica en tu agenda dónde introducir este nuevo hábito. Tienes que elegir un momento posible y que se mantenga en el tiempo. Si encuentras un hueco por casualidad la semana próxima pero en el que habitualmente sueles estar ocupado, o es un buen momento. Hazle hueco a tu nuevo hábito.
  • Empieza despacio, poco a poco. No quieras darlo todo el primer día. Te sentirás agotado, lleno de agujetas y te dará mucha pereza volver al día siguiente.
  • Déjate aconsejar por un profesional. Busca un preparador físico que te indique los primero días que ejercicios hacer y cómo hacerlos.
  • Busca compañía. El deporte compartido es más animado.
  • Si llevas tiempo sin hacer ejercicio, deberías hacerte un cheque médico para conocer tu estado de forma y que sea el médico el que te indique con qué nivel de intensidad empezar o qué tipo de deporte puedes o no puedes practicar.  La idea es disfrutar dejando de lado lo que no te conviene. Si tenemos alternativas saludables que producen placer , ¿ por qué no probarlas?

Fuente: Patricia Ramírez Loeffler

 

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