Todo lo que puedes hacer para evitar el dolor de cervicales

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Las preocupaciones, las malas posturas o un uso excesivo del móvil pueden provocar rigidez y dolor vertebral en el cuello, un trastorno que afecta al 50% de españoles y que se puede prevenir.

El dolor de cervicales o cervicalgia aqueja prácticamente a la mitad de la población en algún momento de su vida y es altamente incapacitante, ya que impide realizar multitud de tareas cotidianas y trabajar.  De hecho , ocasiona entre el 11% y el 14% de las bajas laborales. Es más habitual en mujeres y lo sufre de forma crónica casi el 16% de la población de España.

La siete vértebras cervicales son la zona más frágil de la columna. Además de sujetar la cabeza, permite realizar todos los movimientos de ésta y entre ellas pasan los nervios que van a los brazos y manos, por que que estas zonas ( cabeza, brazos y manos) pueden verse afectads por el dolor o la falta de movilidad si se produce una contractura en las cervicales. De hecho, las manifestaciones del dolor sulen estar en la nuca , los homros y la parte alta de la espalda y, pueden generar dolor de cabeza, así como sentir adormecimiento, hormigueo o debilidad en el cuello, el brazo o la mano.

Las posiciones incorrectas continuadas al dormir o en el trabajo  y los malos gestos, como sujetar el teléfono entre la oreja y el hombro, son uno de los principales desencadenantes de las contracturas. El uso de ordenadores, móviles y otros aparatos similares provoca inclinaciones de cabeza que aumentan extraordinariamente su peso y cargan las vértebras. Mantener la cabeza erguida, mirando al frente y con el cuello recto, supone que las cervicales sostienen un peso de unos 5 kilos. Si inclinamos la cabeza 30 grados ( al frente a la altura del pecho , el peso aumenta a 18 kilos, y si lo colocamos en el abdomen, bajando la cabeza 60 grados, se incrementa hasta casi 30 kilos.

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Otra de las causas de su aparición es la sobrecarga que las preocupaciones y el estrés suelen provocar en esta zona que, liberalmente, soporta sobre los hombros el peso de las responsabilidades.

Para proteger las cervicales y evitar la aparición del dolor es imprescindible corregir algunas posturas y mantener unos buenos hábitos de la vida que refuercen el esqueleto y los músculos.

Aunque parezca mentira, no sabemos sentarnos. La forma correcta es apoyar bien la espalda en el respaldo de la silla, colas vértebras lumbares recostadas en un cojín o en un asiento curvado en esta zona, las rodillas un poco más altas que las caderas y los pies apoyados en un reposapiés. La cabeza ha de mantenerse erguida.

Evita estar de pie durante largos periodos de tiempo y, si no puedes, coloca un banco bajo cerca para ir alternando cada pie en él. Usa zapatos con suelas acolchadas y sin tacones altos. Anda derecho, sin encorvar la espada ni flexionar hacia delante. Mira al frente, aprieta el abdomen y saca pecho para obligar ala espalda a situarse recta de forma natural. No hagas movimientos bruscos con la cabeza y el cuello. Si debes llevar peso repártelo entre los brazos. Agáchate en cuclillas, no doblando la espalda. Al leer , no te inclines sobre la mesa, coloca el libro o los documentos en un soporte a la altura de los ojos. Evita cualquier postura forzada.

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El ejercicio es muy recomendable: refuerza la musculatura y el esqueleto y ayuda a estar de buen humor y eliminar tensiones, tanto física como psíquicas. En función de la edad y las condiciones personales, es conveniente realizar algún tipo de deporte , así como relajarse con técnicas como el yoga , el Pilates y el taichí.

Fuente: Mariano Nadal. Heres publicaciones.

 

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