¿Cómo envejece la piel?

GAFAS

Una de las cosas que más nos preocupan cuando envejecemos es qué le ocurre a nuestra piel. ¿ De dónde salen las manchas oscuras? ¿ Por qué parece que toda la cara se » descuelga» y perdemos el trazado de óvalo del rostro?

Repasamos brevemente qué es eso que » de repente» parece descolgarse piel, fascias, músculos y los ligamentos. Todas estas estructuras tienen algo en común: colágeno. Para entenderlo mejor un par de conceptos básicos de histología ( parte de la medicina que se ocupa de la piel), que además están muy de moda : el colágeno y su relación con los aminoácidos, la base de los cosméticos de última generación.

¿Cómo actúa el colágeno? El colágeno es un material extracelular fabricado por unas células llamadas fibroblastos.

Se trata de una proteína fibrosa constituida, como todas las proteínas, por aminoácidos organizados en cadenas de polípéptidos. en este caso, por tres de ellas que parecen entrelazadas como una triple hélice. Esta unidad se agrupa con otras idénticas para constituir una estructura llamada » fibrillas de colágeno» , que se concentra formando un tejido denominado » fibras de colágenas» y estás forman los haces de colágeno. Los haces de colágeno constituyen lo que conocemos como » carne» y piel. el colágeno de la pies es un tejido maravilloso que tiene capacidad de estirarse, expandirse para albergar un bebé de 9 meses y recuperarse después. Es elástico y no se arruga.

¿ Por qué con la edad pierde propiedades? ¿ Qué hace falta para seguir igual de elástico? ¿ Cuáles son los nutrientes que necesitaría el colágeno para reverdecer?

La respuesta al  descolgamiento así, podría ser que los fibroblastos dejan de sintetizar colágeno y elastina en cantidad suficientemente elevadas. Para paliar el déficit y mantener el tono del tejido conectivo la solución será, pues, tomar determinados aminoácidos , vitaminas y otros nutrientes esenciales. Pero eso sólo no basta necesitamos también agua.

La hidratación , esencial. La piel mantiene un delicado equilibrio entre agua y grasa. El agua llega a las células a través de la sangre que nutre todos los capilares.

El envejecimiento ralentiza la circulación, hace más ineficaz el intercambio de gases y de líquidos, el interior de las células pierde capacidad para retener el agua y las glándulas sebáceas producen una menor secreción de grasa protectora, con lo que la proporción adecuada agua-grasa se rompe. Ten en cuenta que se calcula que la piel, a partir de los 25 años , pierde elastina y colágeno a razón de un 1% anual, con lo cual al llegar a la madurez el colágeno se ha reducido alrededor de un 20%.

Los radicales libres son unas moléculas de oxígeno altamente inestables que han perdido un electrón en procesos metabólicos orgánicos. Muy reactivas, provocan reacciones en cadena. Actúan sobre las grasas de las membranas celulares y también sobre el núcleo de las proteínas, provocando graves daños a las células y desintegrando las membranas.

Hoy nadie duda que los radicales libres sean la principal causa de envejecimiento. Hay muchísimos factores que provocan en nuestro cuerpo reacciones químicas cuyo resultado es un aumento de radicales libres, procesos que no son intrínsecamente nocivos ni debemos evitar: respirar, comer , son actos biológicos necesarios que producen desechos y a nadie se le ocurre dejar de respirar para no producir CO2.

Para mantener a raya a los peligrosos oxidantes, el propio cuerpo fabrica antirradicales libres.

El problema es el desequilibrio que se produce o bien porque nuestro cuerpo ya no es capaz de generar suficientes antirradicales, o bien porque exponemos a nuestro organismo a un entorno que favorece la aparición de radicales libres: la exposición prolongada al sol, el homo ya sea de tabaco o industrial, la contaminación, las toxinas, las drogas…

Estas moléculas se sienten incompletas y buscan desesperadamente un electrón para parearse. Cuando se adhieren a una membrana para estabilizarse, la degeneran. Y lo cierto es que pueden atacar tanto a proteínas como a lípidos o incluso al ADN.

En el caso de la piel, el radical libre se adhiere a fibras de colágeno y las lesiona. El resultado es una herida que ha de cerrarse con tejido cicatricial, un tejido rugoso e irregular que vuelve la piel rígida.

El ataque de un radical libre a nuestra piel descompone las fibras de colágeno y de elastina en las capas profundas dando lugar a las arrugas. Así envejece la piel: menos producción de colágeno por parte de los fibroblastos, pérdida del equilibrio agua-grasa y, sobre todo, ataques de radicales libres. Bajo una arruga subyace una lesión provocada por estos.

Los antirradicales actúan oxidándose ellos, donando un electrón.

La vitamina C además de su función antioxidante  que retrasa el envejecimiento celular ,  tiene la capacidad para estimular la síntesis de colágeno y elastina.

beber agua[1]

Pautas para retrasar el envejecimiento de la piel.

Reduce el azúcar. Daña el colágeno, dificultando la regeneración celular. Mejor tómalo integral, para que lleve todos los minerales de la caña.

Evita el estreñimiento. Si tu sistema excretor no funciona bien, las toxinas corren libremente por tu cuerpo y eso va a reflejarse en la piel.

Toma abundantemente agua, pescado azul ( rico en omega 3) y frutas, verduras y hortalizas, llenas de protectores antioxidantes.

Potencia en tu dieta el consumo de fresas, cebollas ,coles, melón, cítricos, acelgas, espinacas, lechugas, pimientos albaricoques y brócoli.

Fuente: Antiaging natural. Victoria Baras Vall

 

 

 

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