La motivación en el entrenamiento, ¿ cómo potenciarla?

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Debes tener claro que , si evitas la regularidad, es muy probable que acabes dejando el entrenamiento por completo.

Todos pasamos por periodos en los que la mera idea de hacer ejercicio nos entusiasma. También es verdad que, después, se experimentan momentos en los que se nos hace cuesta arriba volver a entrenarnos. Sin embargo, no hay que desesperar porque de vez en cuando nos encontremos con la motivación mermada. No obstante, debes tener claro que , si evitas la regularidad, es muy probable que acabes dejando el entrenamiento por completo.

Incluso los deportistas de élite experimentan fluctuaciones en la motivación y ven afectada su confianza en la actividad física. Es fundamental , por ello, que el compromiso y la regularidad sean cultivados constantemente .

Las personas que se inician en el ejercicio de alta intensidad periódicamente encuentran dificultades para obtener la motivación necesaria en una sesión productiva de entrenamiento. A veces surgen razones de tipo personal o laboral que de alguna manera afectan a la motivación, y esta alteración emocional frena el rendimiento en nuestros hábitos diarios.

Una de las causas principales de la ausencia de motivación es, sin dura, la falta de tiempo, pero también el sobreentrenamiento, hay que dejar tiempo para recuperarse entre una sesión de ejercicio y otra.

La clave para entender la motivación es el concepto de » valor». cuanto más valor veas en la consecución de un determinado objetivo, mayor motivación tendrás, por el contrario, a menor valor, menor motivación.

Cuando tu vida o la de alguien a quien aprecias ( valoras) está en peligro , puede aparecer en ti un potencial de esfuerzo que nunca supiste que tenías.

La función motivacional de las emociones se evidencia por el hecho de que cada emoción tiene un elemento motor. El amor, por ejemplo, es una respuesta emocional que valoras mucho, y por tanto te esforzarás para lograr la posesión de ese valor. El miedo , por el contrario, es una respuesta emocional a aquello que amenaza los valores ,y que intentarás evitar.

Si a nivel físico alguna zona muscular es deficiente, no te deprimas e intenta aplicar toda la energía en superar la dificultad y, sobre todo, no abandones dicha zona por entrenar la que tienes mejor.

Prográmate objetivos alcanzables, a corto, medio y largo plazo, no tengas prisa, los entrenamientos se parecen a una carrera de obstáculos, por lo que la velocidad de evolución de tu físico es ajena a tus caprichos. Si te acercas a los entrenamientos de manera compulsiva, tu esfuerzo fácilmente terminará siendo improductivo, y así es muy difícil mantener la motivación necesaria.

Si vas detrás del objetivo de mejorar tu apariencia física, de mejorar tu estado físico y de aumentar tu sensación de vitalidad, estarás convencido del valor del objetivo propuesto, y prácticamente sin darte cuenta te implicarás en los entrenamientos, con una intensidad inusual y una actitud que te sorprenderá.

Fuente: Dr. Ricardo Cánovas

 

 

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