10 señales que avisan de que podrías sufrir diabetes

El 40% de las personas que padecen esta enfermedad desconocen su condición. Se trata de una situación muy delicada ya que, si no se trata de forma conveniente, la diabetes puede agravarse y dar lugar a diversas complicaciones.

Se produce cuando el páncreas no genera insulina suficiente o cuando el organismo no la utiliza convenientemente. En España afecta a más del 13% de la población y es una tendencia que va en aumento. Llevar un estilo de vida saludable y estar atentos a las señales que puedan darse nos ayudará a prevenir su aparición.

A pesar de su importancia, la diabetes es una enfermedad que puede cursar de forma silenciosa. Es muy frecuente que la persona que la sufre apenas lo note y que sólo se la diagnostique al acudir al médico por otros motivos.

  1. Mayor necesidad de orinar. Las personas diabéticas y prediabéticas suelen orinar más de lo normal ( sobre todo por la noche) y, en consecuencia, también tienen una mayor sensación de sed. Hay que tener en cuenta que la glucosa, cuando se filtra a través de los riñones, lo hace disuelta en agua. Por lo tanto, cuando se produce en exceso, no solo se elimina glucosa sino también líquido.
  2. Aumento de la sed. Para compensar la pérdida de líquido a través de la orina, el organismo hace que aumente  la sensación de sed. De esta manera se asegura recibir el agua que necesita.
  3. Cansancio injustificado. Los altibajos en los niveles de azúcar, tan habituales en las personas diabéticas, suelen provocar fatiga y sensación de letargo. Al no poder absorber la glucosa, las células no tienen combustible y el cuerpo se queda sin energía. No solo se está más cansado de lo normal, sino que también puede sentirse somnolencia y alterarse la capacidad de concentración y atención.
  4. Problemas para enfocar la vista. Los niveles altos de glucosa pueden inflamar el cristalino, el tejido elástico que nos permite enfocar la vista, y producir síntomas como visión borrosa. No se trata, sin embargo , de la temida retinopatía diabética, una enfermedad que aparece cuando la diabetes está muy avanzada y que puede provocar ceguera.
  5. Pérdida de peso. Aunque el sobrepesos es un importante factor de riesgo a la hora de sufrir la enfermedad, cuando la diabetes está muy avanzada, es habitual que se adelgace de forma injustificada. Esto se explica porque, al tener problemas con la insulina, el organismo se ve obligado a extraer la energía de otros lugares para compensarlo.
  6. Entumecimiento en las manos y en los pies. También llamadas neuropatías, son un síntoma muy frecuente de esta dolencia. El exceso de azúcar daña los nervios periféricos de las extremidades, causando , además de entumecimiento, picos y hormigueo de los mismos.
  7. Irritabilidad. Las oscilaciones de los niveles de insulina pueden provocar cambios bruscos de carácter. Es habitual sufrir accesos de mal humor que aparecen y desaparecen de forma repentina, en función de las subidas y bajadas de los niveles de esta sustancia en la sangre.
  8. Llagas y heridas que tardan en curarse. Tener el azúcar alto también afecta la circulación sanguínea. Por esta razón, cuando se produce un corte o una herida, éstas , tardan mucho más en cicatrizar, además de tener un riesgo mayor de infectarse.
  9. Encías rojas y dolorosas. Es otra consecuencia de los problemas de circulación. La alteración de los vasos sanguíneos reducen el flujo sanguíneo , debilitando las encías y favoreciendo las infecciones.
  10. Hongos vaginales. En las mujeres, el exceso de glucosa altera sensiblemente la flora vaginal y favorece el crecimiento excesivo de bacterias. Los síntomas son flujo vaginal abundante, blanco y de consistencia cremosa, picor intenso, ardor y enrojecimiento de la zona vaginal, entre otros.

¿Qué factores ayudan a prevenir su aparición?

La diabetes tipo 2 está muy relacionada con la vida que tengamos. Mantener unos hábitos saludables, por lo tanto, nos puede ayudar a reducir de forma considerable el riesgo de llegar a sufrirla algún día.

  • Evita el sobrepeso.
  • Lleva una dieta equilibrada
  • Practica deporte
  • Abandona los malos hábitos ( tabaco, alcohol)

Fuente: Heres Publicaciones. Mariano Nadal.

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