¿Cómo mejorar tu calidad de vida en la tercera edad?

 

Porque no solo se trata de vivir más, sino también de vivir mejor, es necesario que, al llegar a la madurez realicemos una serie de cambios para que, des esta manera, podamos disfrutar de un mayor bienestar, tanto físico como emocional.

Para disfrutar de una buena salud, sea cual sea nuestra edad, es necesario adaptarse a las circunstancias que nos rodean. Prestando un poco de atención a aspectos tan básico como la dieta, el ejercicio… no solo podemos mejorar considerablemente nuestro estado físico , sino también reducir el riesgo de sufrir diversas enfermedades.

La dieta es el pilar sobre el es que asienta nuestra salud, ya que , si no proporcionamos a nuestro organismo los nutrientes que necesita, no podrá realizar sus funciones correctamente. Son alimentos imprescindibles :

  • El pescado azul, tres veces por semana.  Caballa , atún, arenque, anchoas, sardinas… ayudan a reducir los niveles de colesterol y el riesgo de sufrir enfermedades coronarias. El pescado que se come con espinas, como la sardina y el boquerón, aporta calcio, por lo que además , ayuda a prevenir la osteoporosis.
  • Lácteos , a diario. Resultan necesarios para tener unos huesos y dientes sanos, por lo que se recomienda tomas tres raciones al día. Es mejor , sin embargo, elegirlos desnatados, ya que los enteros contiene grasas saturadas.
  • Cinco raciones de frutas y verduras al día. Aportan fibra, vitaminas antioxidantes y minerales, nutrientes básicos para mantener nuestras defensas fuertes y prevenir infecciones y enfermedades degenerativas.
  • Aceite de oliva. Las grasas deben aportar un 25-30% de la energía total de la dieta. Es mejor, sin embargo, que se trate de grasas mono y poliinsaturadas, como las del pescado, los frutos secos y los aceites vegetales , especialmente de oliva.

Ojo con…

  • La carne, embutidos y lácteos enteros. Son alimentos ricos en grasas saturadas, por lo que , tomados en exceso, aumentan los niveles de colesterol perjudicial, y , por lo tanto, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares , como ateroesclerosis, accidentes cerebrovasculares o infartos.
  • Los dulces. Suben el riego de diabetes debilitan el organismo y nos hacen más susceptibles a sufrir varias enfermedades como infecciones, trastornos hepáticos, obesidad y sobrepeso…
  • La sal. Además de aumentar la tensión arterial, tomada en exceso también favorece los trastornos cardiovasculares, afecta los riñones y aumenta el riesgo de demencia.
  • El alcohol. Según diversos estudios, las bebidas alcohólicas resultan todavía más perjudiciales durante la vejez, por lo que la mejor opción es abstenerse totalmente de su consumo o bien tomarlas de forma muy esporádica.

Buenos hábitos. Hay una serie de medidas muy fáciles de llevar a cabo que te ayudarán a sentirte más saludable y cómodo en tu entorno.

Ponte en movimiento . Según un reciente estudio, las personas de 60 años que practican deporte de forma habitual conservan hasta el 80% de la fuerza física que tenían cuando eran jóvenes. Para ello no hace falta realizar grandes esfuerzos, basta con evitar el sedentarismo.

Camina a diario. Hay que hacerlo durante un mínimo de media hora a buen ritmo. Tan solo con esta medida, estamos obteniendo grandes beneficios para nuestra salud.

Haz deporte. Bailar,nadar, practicar yoga, Pilates o taichí… son actividades que pueden realizarse a cualquier edad y que resultan muy beneficiosas para el cuerpo y la mente. Hay que tener en cuenta, sin embargo , que si no se está acostumbrado a hacer ejercicio, se debe consultar primero al médico.

Llevar una vida activa. Evita el sofá. Procura que en tu día a día no falten actividades que te obliguen a moverte, como ir a pasear con un amigo, practicar la jardinería, ir de excursión, hacer actividades en grupo…

 

Mantén tu cerebro en forma. Existen ciertos hábitos que ayudan a mejorar nuestro funcionamiento cerebral y cognitivo:

  • Actividades sociales. Intenta relacionarte un poco más con las personas que están a tu alrededor, participa en actividades culturales, apúntate a un grupo de baile, haz excursiones… Te lo pasarás bien y mantendrás tu cerebro activo.
  • Relajación. El estrés  la ansiedad provocan problemas de memoria y dificultades en el proceso de aprendizaje. Es necesario, por lo tanto tratar de hacer ejercicios de relajación a diario para sentirse mejor.
  • Ocio y cultura. Procura invertir tu tiempo libre en realizar actividades que pongan en marcha tu cerebro: aprende un idioma, lee libros y revistas, participa en tertulias, haz crucigramas, juega a las cartas, memoriza poemas o canciones…

Tienes que  tener en cuenta:

  1. Trata de dormir bien. Con la edad, es normal tener problemas de sueño. Evítalo acostándote y levantándote siempre a la misma hora, eliminando las siestas y realizando actividades relajantes antes de ir a dormir.
  2. Bebe la cantidad de agua suficiente. Las personas mayores, al tener mor capacidad de sentir sed, se deshidratan con mayor facilidad. Para evitarlo, procura beber una cantidad suficiente e agua ( unos ocho vasos al día ), aunque no sientas necesidad.
  3. Realízate revisiones con regularidad. Dolencias como la hipertensión, la diabetes, el colesterol… pueden cursar sin dar síntomas . Por ello, es vital controlarse de forma periódica.

¿Cómo conseguir un entorno más cómodo y seguro? Para poder llevar a cabo todas las actividades cotidianas sin problemas, es necesario adaptar nuestro hogar a las nuevas necesidades.

Si tienes zonas con escaleras en tu casa, mejora tu movilidad y evita caídas instalando una silla salvaescaleras. No requiere realizar modificaciones en la escalera y pueden adaptarse a todo tipo de tramos, tanto rectos como curvos. Además, resultan muy cómodas, seguras y silenciosas.

Para evitar caídas en el baño, se aconseja cambiar la bañera por el plato de ducha. También es importante instalar puntos de agarre y, si es necesario, una banqueta para sentarse.

En el dormitorio es preferible que la cama esté a una altura baja, para que resulte más fácil de acceder y que, en el caso de sufrir una caída, no resulte peligrosa.

En el salón cuanto menos muebles se tengan mejor. Además, para prevenir caídas, hay que procurar que no entorpezcan el paso. También es conveniente que el suelo sea antideslizantes y evitar las alfombras, ya que es fácil  tropezar con ellas.

Fuente: Mariano Nadal . Heres publicaciones.

 

 

 

 

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