Ríete de los problemas

 

La risa es una de las mejores armas contra el trauma. Descubres la razón.

Cada problema contiene una lección. Aprende de ellos y al adversidad te ayudará a hacerte más fuerte y sabio.

Muchos estudios demuestran el impacto positivo que la risa tiene sobre el estado anímico, a nivel de bienestar y sobre el sistema inmunológico. “Fue precisamente mi sentido del humor lo que me mantuvo cuerdo o lo que tal vez impidió que se volviese demasiado loco en los momentos más oscuros de mi vida” afirma Geoffrey Molloy, autor del libro Vivir despierto es fácil… ¡si sabes cómo!.” Reírse de las frustraciones hace que experimentes mucho menos sufrimiento”.

¿Víctima o héroe? Hay dos actitudes básica en la vida: la de ser héroe o víctima. ” La segunda significa ceder nuestro poder a otros. El miedo, la lástima de sí mismo o quejarse son típicas características de esta postura, junto con un auto-parloteo negativo, lo que genera la impresión de que no sale nada. Es una postura estresante, ya que la víctima cede a todos los demás la responsabilidad de su bienestar y felicidad ” , explica Geoffrey Molloy. en contraste, la persona que vive desde la actitud de un héroe asume la responsabilidad de su propio bienestar, hace frente a sus problemas y aprende de ellos. os héroes también sienten ansiedad y dolor , sufren, pero pueden ver un sufrimiento en un contexto más amplio, formando una parte inevitable de la vida.

Resiliencia. La resiliencia es la capacidad para afrontar , superar y aprende de los traumas y situaciones difíciles de la vida, no significa evitar o ignorar emociones difíciles o incómodas, ” es la habilidad de estar con una emoción incómoda, pero más importante vez la joya que contiene para nuestro crecimiento como personas”. En definitiva: ver y aprovechar los aspectos positivos de cualquier situación que se presente.

Conecta con tu cuerpo. Tu cuerpo es la fuente más fiable de información sobre tus sentimientos y emociones, sin embargo la mayoría de la gente no sabe cómo reconocer, conectar y gestionar sus sensaciones corporales. La conexión con el cuerpo es la base de la inteligencia emocional, por lo que es importante entender o que estás sintiendo y por qué . Este conocimiento también fortalece la intuición .

Sé agradecido. en la vida tendemos a ser atraídos por las cosas negativas y las recordamos mejor. Es una inclinación natural que parte de nuestro sistema de supervivencia. La práctica del agradecimiento no es pensar en positivo, significa entrenarnos a nosotros mismos a ver ” lo que hay” y apreciarlo. Un resultado natural del agradecimiento es aumentar el optimismo. Es importante sentir agradecimiento no solo para lo bueno, sino también para lo malo, así aprenderemos de todas las situaciones.

Más sentido del humor. Si puedes reírte de las frustraciones de la vida, sobre todo de ti mismo, experimentarás mucho menor sufrimiento como respuesta al estrés y a la ansiedad. El humor ayuda a crear una conexión con otros en situaciones difíciles. La risa da energía al sistema inmunológico y se puede desarrollar y mejorar. Además, la práctica es divertida. Ríete cada día de ti mismo, del mundo y con tus amigos.

The Big Picture. Las prisas y la vida agitada que llevamos nos impiden establecer una “visión  global” del universo: nos olvidamos del milagro de ” nuestro estar aquí” , del milagro de estar vivos y de la asombrosa belleza de nuestra existencia. El asombro y la expectación por las cosas nos dan una perspectiva diferente de nuestro propios problemas y una mayor conexión con nuestras vidas y con las personas que tenemos a

nuestro alrededor.

Ejercita la risa.

  • Practica la risa empezando por ti mismo ya que esto implica un toque de autocompasión.
  • Aprende a reírte con las personas, no de ellas. Compartir la risa siempre es una buena terapia.
  • Ríete a carcajadas, con la barriga, es el mejor medicamento que existe.
  • Busca el aspecto divertido de cada situación, aunque te parezca imposible puedes encontrarlo.
  • Busca tiempo en tu vida para la risa y el humor, ver a un cómico, una película que te haga reír…

¿ Qué claves seguir?

  1. Ejercicio físico. Practícalo con regularidad. Está demostrado que el ejercicio nos hace más resilientes.
  2. Come sano. Con unas células bien alimentadas, con suficiente oxígeno, agua, nutrientes, combustibles y lo más libres de toxinas posible, tendrás un cuerpo más resiliente.
  3. Sé bondadoso contigo mismo. Cuidar de ti mismo no es egoísta, es inteligente.
  4. Libérate de adicciones, así será más libre.

Fuente: Carmen Castellanos Zinet Media

 

 

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