¿Cómo cuidar el aire de nuestro entorno?

 

Llevar una vida sana y activa es básico para mantener la enfermedad a raya, pero no es lo único. El aire contaminado que respiras  o los productos de higiene o limpieza que usas podrían ser la causa de los más variados trastornos y enfermedades. Si lo tienes en cuenta,puedes evitarlo.

Hasta 8 meses de vida se puede reducir nuestra esperanza de vida si respiramos un aire contaminado. En algunos puntos de Madrid y Barcelona, por ejemplo, se supera con creces el umbral máximo de dióxido de nitrógeno aceptado por la UE ( 40 microgramos por metro cúbico). Lógicamente , estar expuestos durante tiempo a esta contaminación acaba teniendo repercusiones en nuestra salud. Las enfermedades que suelen relacionarse con la contaminación son las respiratorias : asma, EPOC, cáncer de pulmón… Pero la toxicidad del aire también se traduce en cáncer de vejiga, leucemia y otros tumores hematológicos, inflamación crónica y obesidad. Además , hay claras evidencias científicas de que contribuye a alteraciones del sistema inmunitario: alergias respiratorias, cutáneas y oculares, eccemas de contacto y trastornos autoinmunes. Y no solo eso, porque análisis efectuados en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid demuestran que se producen más muertes por infartos, cardiopatías isquémicas e ictus cuando la contaminación es elevada. Además ha concluido que la contaminación del tráfico altera la conectividad cerebral infantil y provoca que el cerebro de los niños en edad escolar madure más tarde.

¿Cómo podemos contribuir a limpiar el aire de nuestra ciudad? Reducir la circulación de vehículos y aportar por el transporte público es la piedra angular para devolvernos un aire sano. en este sentido , las autoridades pueden hacer mucho. Ciudades como Londres o Conpenhague,por ejemplo , han creado zonas de bajas emisiones donde se impide el acceso a los vehículos más contaminantes. En Barcelona se han empezado a implantar superislas de uso exclusivo para peatones , y en Pontevedra, ciudad que ha recibido el premio ONU Habitat por su modelo urbano, se ha peatonalizado todo el centro y se ha limitado la velocidad a 30 km/hora en el resto. Tú también puedes con pequeños cambios contribuir a que tu entorno mejore.

Recupera tu vieja bici. Es la gran aliada del cambio de mentalidad necesario para reducir los niveles de contaminación. comienza por hacer trayectos cortos y verás cómo , poco a poco, vas adaptándote cada vez más a este medio de transporte limpio.

Pasea lejos de zonas con mucho tráfico. Tus pulmones se ensanchan con el ejercicio físico y cogen más aire, por lo que no conviene que lo “recojan” tóxico. Lo mejor es ir al parque o una zona verde que tengas cerca de casa.

Líbrate en radón en casa. La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos asegura que el aire que se respira en casa puede estar contaminado por la presencia de radón, un gas de origen natural que procede de la desintegración de sustancias de las rocas y el suelo. En España, las comunidades más expuestas a este gas son Galicia, Catilla y León, Extremadura, Madrid y algunas zonas de Castilla La Mancha. Existen purificadoras de aire que ayudan a eliminar esas toxinas. Una buena ventilación también es muy eficaz,porque renueva el aire y rebaja la concentración de contaminantes.  Si se abren las ventanas entre 20 y 30 minutos es suficiente para evitar que los tóxicos puedan acumularse. 

Apuesta por la limpieza más natural en tu casa. Tu hogar debe estar limpio, sí, pero tampoco se trata de tenerlo como un quirófano, utilizando un sinfín de productos . Y es que muchos productos de higiene y can liberando gases tóxicos, entre ellos los llamados compuesto orgánicos volátiles. Estos gases causan síntomas respiratorios, alérgicos, cefaleas e irritación ocular, además de alterar el hígado, los riñones, el sistema nervioso y el hormonal. Pero no  tires la toalla,porque respirar menos tóxicos en casa es posible:

  • Elige productos ecológicos. No contienen COV ni tóxicos para la salud o el medio ambiente.
  • Usa solo dos o tres productos para toda la casa. Se desconocen los efectos sobre las personas de la combinación de esos tóxicos.
  • Recurre a fórmulas caseras y seguras. Con bicarbonato , limón, vinagre, sal , jabón natural, agua oxigenada y aceites esenciales puedes limpiar toda la casa. Elabora este limpiador multiusos mezclando en una botella de spray una mitad de agua y otra de vinagre. Añade un chorro generoso de limón , un poco de jabón natura y bicarbonato. Es eficaz contra la grasa y los malos olores.
  • Limpia el polvo a menudo. Pero conviene hacerlo con un paño húmedo,para que el polvo no vuelva al ambiente. Las aspiradoras con filtro HEPA ( que retienen partículas muy pequeñas) son otra buena alternativa para mantener la calidad del aire interior. Piensa que según los análisis del polvo doméstico realizados por la organización ecologista Greenpeace, en cada gramo de polvo hay un miligramo de sustancias químicas tóxicas.

Fuente: Una vida más saludable Dr. Sagrera.

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