Octubre, ¡qué siga la motivación!

Acostumbrados en septiembre a proponernos objetivos nuevos.  Y como cada inicio, tiene su motivación.  Pero llegado octubre, no siempre se siguen teniendo ganas y disciplina para seguir siendo perseverantes. ¿ De qué se alimenta la motivación? ¿ Qué puedes trabajar para seguir motivado?

La motivación es clave. No porque no podamos realizar actividades sin ella, sino porque lo facilita y agiliza todo. Cuando estás motivado, se reduce la pereza y aumenta la fuerza de voluntad, disfrutamos más de la actividad y nos ayuda además a ser contantes y disciplinados.

Son muchos los autores relevantes los que se han ocupado de estudiarla como Maslow y Mc-Clleland. Pero cuando cambia nuestro estado de bienestar, también cambian las fuentes de motivación. Así que hoy en día ,¿ de qué depende estar motivado?

  • Motivación intrínseca vs motivación extrínseca. La motivación intrínseca es aquella que está asociada a la propia actividad,por ejemplo la sensación de sentirte a gusto y disfrutar de tu deporte. Mientras que la motivación extrínseca es aquella que se relaciona con la recompensa que obtienes, por ejemplo, la pérdida de peso. A pesar de que es cierto que nuestra motivación y perseverancia mejoran cuando encontramos la motivación intrínseca, es decir el propio placer del cambio,hay comportamientos que no nos apetece nada llevar a cabo, como puede ser dejar de fumar, que requerirán esa recompensa externa. En este caso, la recompensa de tener una mejor salud o evitar el cáncer puede motivarnos más que el propio placer de dejar de fumar, que para los fumadores no suele existir. Es importante que busques cuál es tu porqué , que recompensa obtienes y que la tengas siempre presente.
  • Póntelo fácil. Estamos educados en la cultura del ” no pain , no gain” , sin dolor no hay ganancia. Y lo cierto es que es un error. Sin esfuerzo no hay ganancia, esto sí es cierto. Pero si de entrada pensamos que tenemos que sufrir para alcanzar nuestros sueños, muchas personas se frustrarán antes de empezar. Pongámonos el objetivo fácil. Basta con empezar poco a poco, adecuarlo a nuestros horarios, rodearnos de otras personas que deseen acompañarnos, no exigirnos un día si no nos apetece y ser compasivos con nuestras equivocaciones.
  • Diario de progresos. Lleva un diario de todos los éxitos que vas logrando, por pequeños que sean. No esperes a apuntar el gran logro o el objetivo final. Puedes apuntar tanto los avances deportivos así como los emocionales, como puede ser tener menos pereza al salir a correr, sentirte mejor o disfrutar de la ducha de después. Llevar un diario de progresos te ayudará a enforcarte en lo positivo del cambio.
  • Háblate en lenguaje útil. Tanto la negatividad como el exceso de optimismo puede llevar al traste tu motivación. Los pensamientos hiper motivantes que circulan por las redes ,  frustan . Son falsos . Todos tenemos límites y el techo muchas veces lo marca nuestra edad, la propia biología o la genética. Todos es mejorable, sí, pero con un límite. Los mensajes negativos del tipo ” es que siempre he sido patoso, poco coordinado, nunca he sido capaz de ser perseverante”, también nos frustran y limitan porque de entrada estamos poniendo la atención en la dificultad en lugar de desarrollar nuestras capacidades.

Así que cuando pienses en todo lo que te queda por delante, como el esfuerzo que requiere preparar una maratón o los kilos que tienes que perder para estar en tu peso, verbaliza en positivo ” todo llega” , ” voy dando pasos”, requiere esfuerzo pero estoy en ello” , ” si otros lo han conseguido, yo también puedo hacerlo”. Verbalizar en positivo no te asegura el éxito pero te acerca a ello.

Tirar la toalla es una opción,pero si deseas un cambio en tu estilo de vida, tendrás que seguir haciendo uso de ella. La motivación te ayudará a no tirarla.

Fuente: Patricia Ramírez Loeffler ,psicóloga del deporte y de la salud.

 

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