Así te puede dañar llevar cada día ropa apretada

 

Fajas de nueva generación, pantalones pitillo… están de moda, pero mejor no llevarlos muchas horas si no quieres castigar a tu cuerpo.

¿Últimamente te duele el estómago y tus digestiones son pesadas? Échale un vistazo a tu armario porque tal vez el origen esté en cinturones, fajas o pantys muy ajustados.  Aunque estos no son los únicos efectos negativos que se producen.

Puede ser el origen del tu dolor de espalda. 

El roce constante de los vaqueros o incluso de un sujetador demasiado apretado puede irritar alguno de los nervios de la espalda, lo que puede generar dolor.
Tu cuerpo acaba compensando. La ropa ceñida impide que los músculos se muevan con naturalidad, te molesta cuando estiras los brazos o te agachas. El cuello o los hombros son zonas del cuerpo que se ven afectadas , ya que adoptas posturas incorrectas y pueden aparecer contracturas.

También provoca daños en la piel.

En ocasiones la presión que ejercen los tejidos nos molesta por el continuo roce que se produce en esa zona. Por otra parte , no deja traspirar el cuerpo y se acumula la humedad incrementado las irritaciones y los picores de la piel.

La mala circulación sanguínea por la ropa apretada puede acentuar la aparición de las varices y también la retención de líquidos.

La celulitis es otra de las principales consecuencias cuando la piel no puede eliminar las sustancias de desecho, se acumulan en algunas zonas como en los muslos o el abdomen.

No todas las consecuencias son visibles, tu cerebro y tus células también se resienten.  Fíjate si es importante vestir cómodo.

Tus células envejecen porque la respiración puede ser más entrecortada  y más ineficaz. Vestir con prendas que comprimen la tráquea o los pulmones dificulta la función del sistema respiratorio, según un informe estadounidense.

Envejeces antes. Cuando la piel y los órganos quedan presionados y la circulación sanguínea empeora, las células reciben menos aporte de oxígeno y eso puede favorecer y acelerar el proceso de envejecimiento.

¿Una mente menos ágil? Esa falta de oxígeno puede tener otra consecuencia , que te cueste concentrarte y tu mente vaya más lenta.

Otros signos que indican que a tu cerebro le falta oxígeno son los mareos, los sudores, la visión borrosa o los dolores de cabeza. Además … puede darse lo que se conoce como ” meralgia parestética”  . Los pantalones muy ajustados comprimen el nervio del muslo, lo que provoca hormigueos y sensibilidad en la zona de las piernas. 

Y por la noche , quítatelo todo para dormir. Acostarse sin ropa mejora la calidad del sueño porque la temperatura del cuerpo se regula, lo que influye en el descanso, según un estudio de la National Sleep Foundation. Incluso sin ropa interior. Puede ayudar a prevenir infecciones en la zona íntima que se producen por la humedad que se acumula.

¡Ojo con el síndrome de la corbata! Según un  estudio publicado en el British Journal of Ophthalmology, el uso de corbata reduce el flujo sanguíneo al cerebro un 7,5%. Esto puede aumentar la presión intraocular, uno de los principales factores de riesgo de glaucoma. Los niveles de presión en los ojos en los ojos se normalizan después de 15 minutos de retirar la corbata, como señala un estudio posterior. Esta prenda reduce el rango del movimiento, lo que supone un esfuerzo extra para la zona cervical y puede producir dolor de cuello y hombro.

Fuente: RBA publicaciones

 

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