Desconexión ¿total?

 

Es la gran paradoja: es´tas permanente conectado y, al mismo tiempo, solo. Y esta soledad no solo te hace sentir mal, sino que puede acortar la vida. Es el momento de rescatas tus (verdaderas) relaciones sociales.

Los asiduos a las redes , según los investigadores , se sienten tan solos como los que nunca se conectan. De hecho, este problema es varias décadas anterior a nuestra reciente adicción al smarthphone y a internet.

Más allá de nuestra obsesión por tener más y más ” me gusta”, detrás de la soledad se esconde también un cambio en nuestro modo de vida. Cada vez hay más hogares monoparentales, las tasas de matrimonio han disminuido y no smos amigos de compartir piso. en su libro La cura de la soledad, Kory Floyd señala que ” la sociedad se está volviendo más egocéntrica, anteponemos nuestros objetivos personales a nuestra relación con otras personas. ”

Piénsalo: igual que ya no nos resulta un disparate movernos a otro país por trabajo ( en vez de mantenerte pegado a tu familia y a tus raíces) tampoco nos parece un problema la mitificación de la autoestima: no solo se ha normalizado, sino es lo que se espera de nosotros. Hoy ser alguien que está solo y se saca las castañas del fuego es un éxito y merece todas las alabanzas. pero, desde el punto de vista cultural, tal vez estemos valorando nuestra independencia en exceso.

” Apoyarnos en otros se ve como una debilidad, mientras que poder con todo merece una medalla” remarca Floyd. Tal vez sea esa la razón por la que nadie parece ser inmune a la soledad. “Todo el mundo  se ha sentido alguna vez en la periferia, incluso aquellos que tienen éxito social y laboral o que cuentan con cientos de amigos virtuales ” explica la psicóloga Pilar Varela.

Sentirse fuera, desconectado, no es solo una causa de la explosión de FOMO (“fear of missing out”), cuya traducción puede ser “miedo a perderse algo”, y que define una forma de ansiedad caracterizada por la necesidad compulsiva de estar conectados, sino que también puede tener un impacto negativo en la salud. La soledad te hace daño porque actúa a nivel cerebral como un dolor físico, asegura un estudio de la Universidad of Chicago´s Center of cognitive ¬ social Neuroscience. Y, cuando te  sientes aislado, la zona cerebral responsable de conectarte con los demás se atasca. Esto puede hacer aún más duro crear vínculos sociales duraderos, en parte porque distorsiona tus pensamientos y creencias. Es lo que hace que , si te sientes solo y alguien note saluda por la calle, llegues a creer que es porque no le caes bien, en lugar de pensar que tal vez note vio Periodos largos de soledad pueden incluso ponerte en un riesgo mayor de experimentar ansiedad y depresión. Pero no es solo tu mente la que añora la interacción social. Se ha demostrado que sentirnos aislados debilita nuestro sistema inmune y eleva en un 32% el riesgo de infarto. Peor aún, debido a los niveles más altos de cortisol ( la hormona del estrés) y de presión arterial , la soledad incrementa entre un 26% y un 32% el riesgo de muerte temprana, según un análisis de Perspectives on Psychological Science. Como señala la psicóloga Rosario Linares ” el sentimiento de soledad también se ha vinculado a un debilitamiento del sistema inmunológico . Diversas investigaciones han confirmado que la solead está estrechamente ligada a respuestas inmunes disfuncionales. Por ejemplo, un estudio realizado recientemente en la Universidad de Ohio ha demostrado que las personas solas producen una mayor cantidad e proteínas vinculadas a la inflamación, las cuales desempeñan un papel esencial en la aparición de enfermedades como la diabetes , artritis y el Alzheimer”

El 39% es el porcentaje de probabilidades de que las personas que se sienten solas tengan síntomas gripales, en comparación con las que no se sienten aisladas.

El 47% es el porcentaje de personas que admiten que en un día normal no tienen ninguna interacción social de relevancia.

También hay buenas noticias, estos efectos adversos  se pueden revertir. Igual que el ejercicio te puede ayudar a aliviar la depresión, perder peso y ganar fuerza, también refuerza tu sociabilidad , y te permite reponerte de la soledad. El entrenamiento es muy claro:” Lo primero sería que dedicaras un tiempo a reflexionar acerca de los motivos que, en tu caso, te alejan de la gente y de los encuentros carta a cara… -recomienda Pilar Varela- Si es pereza , comodidad, si las redes son un refugio, un remedio fácil, una forma banal de dejar que pasen las horas…” A partir de ahí, se trataría de poner en marcha mecanismos para pasar más tiempo con tu gente, teniendo conversaciones auténticas , verdaderas. Haz de esto una prioridad en tu vida, igual que comer bien o ir al gym varias veces por semana. Una buena forma de empezar es unirte a actividades sociales, en las que encontrarás gente con tus mismos intereses. Así, si  correr o leeer es algo con lo que disfrutas, únete a u club de lectura o a un grupo de running. Tendrás algo de lo que hablar , seguro. También te puedes apuntar como voluntario en una actividad que involubre contracto social. Algo que tienes que tener en mente: no todo el mundo necesita la misma cantidad de tiempo. Sé tú. Es muy interesante que tu círculo esté integrado por gente diferente entre sí, porque es poco realista pensar que solo  tu pareja o tu hermana pueden llenar tus necesidades emociones. Es interesante ir fomentado una red variada de relaciones: vecinos, amigos, colegas y familiares pueden contribuir a que tengas una rica y variada vida social.

Puede que , al principio, quedar con esa gente te resulte un tanto incómodo. Es normal, así que o mejor es ir poco a poco. En vez de whatsappearte con ocho personas  a la vez, por ejemplo, llama a una de ellas. Eso no significa que tengas que desvincularte de las redes sociales . ” La tecnología es maravillosa, y muy útil para poder comunicarte con personas que viven lejos- indica Pilar Varela- . Pero es un primer paso. Puedes usar el whatsapp para quedar con un amigo y, si no os podéis ver, recuerda que tienes el teléfono para hablar . Una conversación real te da muchos más matices, cercanía y afecto que un mensaje”. Y el día que quedéis, procura darle el tiempo suficiente como para que podía hablar de verdad . Y no saques el teléfono.

Y recuerda:

  • Abraza, El afecto suele ser una conducta recíproca y, cuando lo muestras , es fácil que los demás también se vuelvan afectuosos contigo. No tengas reparos en decir a tus allegados que les quieres y envuélvelos en un gran abrazo.
  • Suéltalo. Demostrar que confías en otra persona puede hacer que la relación fluya con más rapidez . Cuanta algo personal a un amigo y mejorará vuestra relación.
  • ¿ Hay algo mejor que un mensaje? Una videollamada. Ayuda a quienes están separados por la distancia a mantener los vínculos que construyeron en persona.
  • Crea una zona sin móvil. La próxima vez que quedes con alguien para cenar, apaga tu smarthphone y déjalo en el bolso. El mero hecho de tenerlo en la mesa puede hacer que conectes menos con tu amigo.

 

Fuente: Paula Cerezo  Women´s Health

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