Acaba con las excusas : haz deporte

Seguro que a tu alrededor hay personas, tu pareja , hijos, padres, amigos… a los que crees que la práctica de la actividad física les haría sentir mejor física y emocionalmente pero … tienen un montón de excusas para no comprometerse con este hábito saludable.

Sigue leyendo para evitar estas excusas. El ejercicio es salud y vida. el ejercicio nos cambia el estado anímico, previene muchas enfermedades, cuida nuestras funciones cognitivas, fortalece nuestra autoestima, nos educa en valores, permite organizar mejor nuestro tiempo, e incluso facilita hacer amigos nuevos. Y , aún así ¿tienes excusas?

Veamos cuáles son las principales creencias limitantes que llevan a muchas personas a no convertir el ejercicio en una prioridad. Y veamos también cómo ponerles solución:

  1. No tengo tiempo. Esta excusa se lleva la medalla de oro. Es la más común . Es cierto que hay puntas de trabajo o momentos delicados como el nacimiento de un hijo que te impide durante un tiempo organizarte y tener tiempo. Pero en la mayoría de los casos se debe  a que le dedicamos al trabajo horas de más, perdemos el tiempo con la falta de organización, como las reuniones eternas, la falta de puntualidad y enredándonos con detalles que no valen la pena, establecemos otras prioridades…Solución: Analiza durante dos semanas dónde está la fuga de tiempo , ¿ en qué lo pierdes, qué podrías optimizar, qué puedes delegar, a qué puedes renunciar?
  2. Nunca se me ha dado bien. Nadie ha dicho que necesites se Usain Bolt para salir a correr. No todos tenemos talento para los deportes, pero sí podemos practicarlos. No necesitas prepararte una carrera, no necesitas demostrar tus tiempos a nadie, solo necesitas practicar un deporte que te entretenga, con el que te los pases bien y que al terminar tengas la sensación de subidón. Solución: Dado que no todos somos buenos para todo, simplemente asumámoslo. Acepta que cantas genial,pero que te cuesta la actividad física. Y acepta tu ritmo, tus tiempos y tus avances. No te compares con nadie , no compitas.
  3. Es agotador. Practicar ejercicio nos cansa, claro, estamos invirtiendo energía y ejercitando nuestros músculos. Pero conginitvamente hablando, el ejercicio nos activa. Las personas que realizan ejercicio a primera hora de la mañana, antes de ir a trabajar o estudiar dicen encontrarse luego mucho más activas, creativas, ágiles mentalmente y concentradas. Solución: Asesórate con un preparador físico para que pueda iniciarte en el deporte de forma gradual y sana.
  4. Me da pereza ir solo. Es cierto que es muy motivar hacer deporte con alguien que nos acompañe y que en momentos de bajón tire de nosotros. Pero si dependemos siempre del apoyo externo, igual terminamos llevando una vida sedentaria que no beneficia nada a la salud. Solución: Invita a los tuyos a unirse a tu proyecto, correr , ir al gimnasio o al “equipillo” de fútbol,pero no dependas de su participación. Aprender a hacer cosas solos tiene varias ventajas. permite estar más centrado en ti. Nos “obliga” a conocer nuevas personas que pueden ser muy enriquecedoras en nuestra vida, y nos ayuda a superar el miedo de hacer algo solo.
  5. Soy muy poco perseverante. La perseverancia es un valor en el que uno se educa, no es un valor que se tenga o no se tenga. Es más, tiene suerte. Tú debes tener un montón de perseverancia porque hasta ahora no has agotado nada de ella . Así que al lío. Solución: Para ser más perseverante, ¡póntelo fácil! Elabora una rutina en la que el ejercicio sea una prioridad, busca el momentos más cómodo para ti, llévate la bolsa de deporte al trabajo y busca un para qué. El para qué es aquello que da sentido a practicar ejercicio. Par unos puede ser la salud, para otros verse físicamente mejor o incluso sentirse más seguros en las relaciones sexuales. Y lo sabes , ¡ no hay excusas!

Fuente: Patricia Ramirez Loeffler es psicóloga del deporte y de la salud.

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