Los mejores remedios para reducir los efectos de la contaminación

La polución aumenta el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias, trastornos cardiovasculares, cáncer, alteraciones inmunológicas, alergias, problemas de fertilidad… No es un tema  sin importancia porque dos de cada cinco españoles respira aire contaminado. ¿Sabías que… la mortalidad prematura por contaminación atmosférica es 15 veces mayor que la causada por accidentes de tráfico?

¿ Y…  te gustaría frenar todos esos efectos introduciendo mejores en tu dieta? 

Los tóxicos que expulsan las fábricas y los tubos de escape de los coches dificultan la absorción y el transporte de la vitamina A en el organismo Este nutriente es crucial, ya que previene problemas respiratorios y dos tipos de cáncer estrechamente relacionados con la contaminación : el de pulmón y el colorrectal. Por estas razones, incluir en tu dieta vegetales de color naranja, ricos en esta vitamina, es todo un acierto. El boniato por ejemplo es la guarnición ideal, que destaca por su alto aporte en vitamina E. Las personas que viven en lugares contaminados también requieren mayores dosis de este otro anti cancerígeno natural, que es capaz de estimular la fertilidad.

Está demostrado , la exposición a partículas contaminantes aumenta el riesgo de infarto y de ictus. el humo del tabaco yla contaminación atmosférica pueden destruir nuestras reservas de vitamina C y de bioflavonoides, dos fabulosos protectores cardiovasculares. Evita posibles déficits incluyendo en las ensaladas gajos de naranja, cebolla morada y perejil. 

Las personas que viven en zonas con un alto nivel de polución deberían aumentar la toma de vitamina D-. Según los expertos,  la carencia de este nutriente , que favorece la comunicación entre las neuronas, sumado a la contaminación, podría aumentar el riegos de demencia. Para impedir que el aire que respiramos acabe dañando el cerebro, come más setas, en especial  chapiñones, portobello y shiitake. Lo ideal es cocinarlas con otras fuentes de vitamina D, como huevo, salmón y caballa. 

Garantizar la presencia en la dieta de Omega 3 y selenio nos protege frente a los radicales libres generados por la contaminación, el humo del tabaco y los pesticidas. Con este fin, refuerza la toma de pescado azul de pequeño tamaño y enriquece los cereales del desayuno o del yogur con semillas de chía y nueces. Estos buenos hábitos te ayudarán a reforzar tus defensas, favorecer la eliminación de metales tóxicos y prevenir tanto las enfermedades cardiovasculares como el cáncer.

¿Te gustaría comer más pescado ,pero temes la carga de mercurio, cadmio o plomo? 

  • Pescado azul. El de gran tamaño es el que acumula más tóxicos. En especial si estás embarazada o tienes hijos menores de 12 años, decántate por la sardina, el boquerón, la caballa, el arenque o el jurel y evita el atún, el pez espada y el tiburón. Aunque los niveles de tóxicos en estos últimos pescados no superen los límites, no deben comerse más de dos veces al mes.
  • Pescado blanco. Al ser menos graso tiende a acumular menos metales pesados. ¿ La excepción?  Los grandes predadores, como la merluza. Tampoco abuses del lenguado. Al ser un filtrador de fondos, puede acumular plomo . Te aconsejamos no incluir la cabeza o las vísceras de estos pescados en los caldos, ya que es ahí donde se acumulan los metales pesados. Como el pescado azul de pequeño tamaño, pueden tomarse 2/3 veces a la semana.
  • Marisco. La sepia, el calamar y el pulpo son las opciones más saludables y los mejillones y los berberechos las menos, ya que poseen mayores dosis de mercurio y plomo. Evita ,por otro lado, chupar la cabeza de las gambas, langostinos y cigalas. Es ahí donde se concentrar las cantidades más elevadas de cadmio.

Pero, puedes respirar tranquilo. Según un estudio realizado por la Universidad de Nueva York, las personas que incluyen habitualmente alimentos de la dieta mediterránea en sus menús se ven menos afectados por los contaminantes del ambiente, debido al poder que tienen para frenar el estrés oxidativo y la inflamación . Tu apuesta es dar preferencia a las hortalizas y frutas de temporada , a las legumbres, al aceite de oliva virgen extra, al pescado azul y a los cereales integrales. Para que la carne y el pescado tenga una presencia testimonial en el plato ( los guisos de nuestras abuelas seguían esta regla ) da más protagonismo a los cereales.

Fuente: Heres publicaciones

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