Los pies, la base del bienestar

 Basta atender a cómo repartimos el peso  en la planta de los pies para mejorar a instante la postura corporal. Los pies ( y las suelas de los zapatos) dicen mucho de cómo nos movemos. Por eso son un punto de partida idóneo para ganar armonía corporal. Ser consciente de sus necesidades y de cómo se mueven constituye el primer paso para fortalecerlos y ganar salud.

  El pie nos sustenta, nos da soporte nos relaciona con e suelo y el mundo, nos permite sentir el contacto con la tierra y enraizar nuestra postura, nos impulsa a movernos hacia delante , a desviar o redirigir nuestros movimientos corporales.

   El pie consta de 28 huesos incluidos los sesamoideos. Su movimiento tiene lugar gracias a los músculos propios del pie y los de la pantorrilla. Podemos diferenciar en él tres partes : el retropié  o parte posterior, cuya función principal es la de soporte y tiene una estructura ósea más amplia que el resto, el mediopié o parte media, con una función principal de adaptación, y el antepié o parte anterior con una función principal de propulsión y donde los huesos son más bajos.

  Al igual que sucede en la arquitectura, con el fin de distribuir mejor as cargas el pie cuenta con diferentes arcos dinámicos que le dan una forma de bóveda a su panta. El interno va desde el hueso calcáneo hasta la cabeza del primer metatarsiano, es el más elástico y se modifica en función de los requerimientos de carga o descarga. El arco externo va del quinto metatarsiano, es el más rígido y aporta mucha estabilidad. El arco transversal se halla justo detrás de las cabezas de los metatarsianos, es el más corto , une los dos arcos longitudinales en su parte anterior y permite la adaptación del antepié en el espacio.

   Junto con el sistema vestibular ( que  está formado por partes del oído interno y del cerebro, que procesan la información sensorial relacionada con el control del equilibrio) y  visual , el pie es uno de los captores posturales de información más importantes para gestionar la propiocepción corporal.

   A mayor equilibrio de su tono y líneas de tensión, así como coordinación con e resto del cuerpo, nuestra postura en bipedestación podrá descansar de manera equilibrada en el centro del polígono de sustentación que forman los pies, facilitando ala vez movimientos más eficientes.

   El pie es una estructura dinámica que se puede moldear al trabajar sobre su tejido conjuntivo, mejorar su vascularización e inervación, así como su interrelación corporal. El objetivo de un tratamiento postural en relación a los pies es abrir los espacios de restricción para que puedan tomar contacto con el suelo relajadamente, a la vez que logramos una orientación bidireccional sin esfuerzo de la extremidad inferior, pelvis, tronco, columna y cráneo hacia el espacio.

   Desde una visión preventiva es interesante tomar conciencia del estado de nuestros pies, adoptar hábitos saludables para cuidarlos y realizar ejercicios de movilización, masaje , estiramiento y relajación de su tejido.

   Teniendo en cuenta la parte posterior del pie puede hablarse posturalmente de vie valgo, neutro y varo. En un pie varo el tendón de Aquiles tiende a inclinarse hacia el exterior. Salvo otras posibles compensaciones, las rodillas en varo, la pelvis en una posición de apertura, la zona sacra verticalizada y una disminución de la curvatura lumbar. En un pie valgo se puede observar la tendencia del tendón de Aquiles a inclinarse hacia el interior. Salvo otras posibles compensaciones  será  de rodillas también en valgo, la pelvis en posición de cierre, el aumento del ángulo sacro y de la lordosis lumbar.

Estos son algunos consejos posturales que te ayudarán. Al sentarte, comienza por ser consciente del contacto de tus pies con el suelo, así como del soporte que le dan al esto del cuerpo.  Nota cómo una posición equilibrada sobre el eje longitudinal de tu pie y el equilibrio entre la parte externa e interna de la articulación del tobillo te invitan a alinear el pie con a rodilla y la espina iliaca anteriosuperior , y a mantener una posición más neutra de la zona lumbar que transmite una posición relajada a tu columna.

Fuente: Espalda sana y sin dolor . Dr Sagrera-Ferrandiz

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