¿Cómo aliviar el dolor de cervicales?

Cerca del 20% de la población ha sufrido en algún momento de su vida un dolor de cervicales. El estrés, las malas posturas y el desgaste propio de la edad son sus principales causas. Para evitarlo, es importante reforzar la zona y vigilar las posturas y los gestos realizados de forma cotidiana.

Formada por las siete primeras vértebras de las espalda, la zona cervical se caracteriza por ser la más flexible de la columna. Esto hace que , a lo largo del día , esté sometida a una gran cantidad de giros y movimientos que las fuerzan y las desgastan. No es extraño, por lo tanto, que sea uno de los puntos más conflictivos de nuestra anatomía. Prestarle atención y evitar todo aquello que pueda suponer una agresión extra nos ayudará a evitar problemas.

Tanto si eres propenso a sufrir dolor en esta zona como no, estas precauciones te permitirán reducir el riesgo de tener una crisis:

  • En el ordenador. Es primordial sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla. Procura , además , que la frente esté a la misma altura que el borde superior de la pantalla del ordenador. No olvides, además, cambiar la postura varias veces durante la jornada laboral, ya que cualquier posición mantenida durante mucho tiempo resulta perjudicial para el cuello.
  • En la cama. Utiliza una almohada que te resulte cómoda y que permita que el cuello adopte una postura lo más natural posible, con la cabeza bien alineada con la espalda. Evita dormir boca a bajo, ya que en esta postura obligas al cuello a girar la cabeza y adoptar una oposición forzada. Es mejor dormir de lado y con las rodillas flexionadas .Tampoco es conveniente para la buena salud de la espalda leer o utilizar el ordenador o el móvil en la cama.
  • Al coger objetos. cuando debas coger un objeto que se encuentra por encima de tu cabeza , evitarás tensiones innecesarias en cuello y hombros s, en lugar de estirar el brazo, te subes a un taburete. Si el objeto está en el cuelo, es mejor ponerse en cuclillas para levantarlo que doblar la espalda.
  • Con el teléfono. Con el uso excesivo del móvil, del ordenador y de la tableta es el causante de numerosas patologías de esta zona , así que procura reducir el tiempo que pasa al día con estos dispositivos. Además, evita sujetar el móvil o el auricular entre el hombro y la oreja. Es una postura que, al forzar las cervicales , puede lesionarlas.
  • Al enfocar la vista. ¿Te has revisado la vista últimamente? Pues no esperes más para hacerlo, ya que el simple gesto de acercarse o alejarse en exceso para leer, ver el móvil… puede causar dolor.
  • En el coche. sube el reposacabezas a una medida que te permita apoyar correctamente la cabeza. Procura que el borde superior del miso quede a la altura de los ojos.
  • De compras. Si vas a llevar mucho peso, la mejor opción es utilizar carro, mejor si lo llevas hacia delante en vez de arrastrarlo. Si cargas bolsas , trata de repartir el peso entre los dos brazos.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Una serie de circunstancias pueden provocar dolor cervical o agravar el ya existente como el estrés . Los músculos del cuello, al sostener el peso de la cabeza, tienden a acumular tensiones. Problemas como la ansiedad, la depresión o el estrés favorecen las contracturas en la zona.

También el sobrepeso, si pesamos más de la cuenta sometemos nuestras vértebras a una carga superior a la que pueden soportar . Es como si nos viésemos obligados a cargar con una bolsa pesada durante el día. El tabaquismo ya que fumar acelera el desgaste de los discos intervertebrales de la columna y favorece la aparición de dolencias como la artrosis. Y por último el sedentarismo, hay que tener en cuenta que el cuerpo humano está concebido para el movimiento. si no hacemos ejercicio, la musculatura se debilita y el dolor es más intenso. Es necesario, por lo tanto, tratar de llevar una vida activa y practicar deporte con regularidad.

¿Qué puedes hacer ante una crisis?

  1. Aplicar calor que al provocar un efecto vasodilatador del sistema circulatorio, el calor que proporcionan las esterillas eléctricas, las bolsa de agua,… relaja las fibras musculares y alivia las molestias.
  2. Fármacos. Los analgésicos y antiinflamatorios ayudan a reducir el dolor y la rigidez. Aunque la mayoría de estos medicamentos son de venta libre, se aconseja que estén pautados un médico, ya que , en algunos casos, pueden tener efectos secundarios.
  3. Reposo. Si el dolor es muy intenso, se recomienda descansar en cama mientras dure la crisis ( durante uno o dos días máximo) . No es aconsejable prolongar en exceso el reposo, ya que los músculos pueden atrofiarse.
  4. Atención médica. Si el dolor es muy intenso y aparece de forma súbita, sobre todo si se manifiesta después de sufrir un golpe o un traumatismo, es necesario acudir a urgencias.
  5. Rehabilitación. Si el dolor no desaparece con medidas convencionales puede ser necesario someterse a un tratamiento rehabilitador a base de electroterapia, magnetoterapia y realización de masajes descontracturantes. También se pueden aplicar técnicas de bloque nervioso como la radiofrecuencia.

¿ Cuáles son los síntomas más habituales? Los trastornos cervicales se manifiestan con una serie de síntomas que suelen presentarse de forma simultánea. La principal molestia es un dolor intenso que afecta al cuello y que, en ocasiones se extiende hacia el hombro, los brazos, la cabeza o la espalda. También es habitual sentir hormigueo y adormecimiento de los dedos de la mano. Cuando el dolor es muy intenso, puede provocar nauseas y mareos.

¿Qué estiramientos puedes hacer para aliviar las molestias? Para evitar lesiones, mejorar la movilidad y reducir el dolor, es necesario relajar los músculos del cuello. Estos estiramientos, practicados a diario, te ayudarán a conseguirlo. Realiza cinco repeticiones de cada uno cada día. Para evitar lesiones, hazlo muy suave y sin forzar.

Giros laterales. Siéntate con la espalda recta, las manos sobre las rodillas y los hombros relajados. Gira el cuello hacia la derecha de manera que la barbilla quede a la altura del hombro. Espera unos segundos, vuelve a la posición inicial y realiza el mismo giro hacia la izquierda.


Flexión lateral. Trata de llevar la oreja derecha y después la izquierda hacia el hombro del mismo lado sin forzar en exceso y procurando no levantar el hombro. Puedes ayudarte con la mano colocándola en el lateral de tu cabeza. Haz una flexión suave y sin forzar el estiramiento.

Flexiones. Lleva la cabeza hacia delante, intentado tocar el pecho con la barbilla y vuelve a la posición inicial. No lleves la cabeza hacia atrás , ya que podrías sufrir una lesión.

Desbloqueo de hombros. Eleva los hombros hacia arriba , vuelve a la posición inicial y después llévalos hacia abajo.

Fuente: Heres publicaciones. Mariano Nadal.

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