La frecuencia en el movimiento es clave

Hacer ejercicio puede ser una pequeña parte del movimiento total que necesitas. Está claro y nadie discute que es mejor dedicar cierto tiempo de la semana a realizar actividad física adrede que no hacerlo para nada, de hecho, practicar ejercicio de manera intencionada, a conciencia, al margen del movimiento que desarrollemos integrado en lo cotidiano. Pero, no es suficiente.

En nuestra evolución, más allá de los principios ancestrales de diversidad, complejidad e incertidumbre que empezaron a diluirse a partir de la revolución agrícola del Neolítico, había uno que todavía estaba presente en la vida de los agricultores y peones y que se ha mantenido a lo largo de toda nuestra historia biológica hasta hace poco más de medio siglo, cuando emergieron los oficinistas: la frecuencia.

Siempre nos hemos movido. Con frecuencia. A diario. y esa frecuencia diaria es lo que mantiene al cuerpo despierto, preparado , lubricado, activo , vivo. Así, pues, pasar largos periodos de tiempo sentados, quietos ,sin hacer nada que requiera un mínimo de esfuerzo físico, ni siquiera caminar. nos machaca corporalmente:

  • Los músculos se atrofian.
  • Se eleva la presión arterial.
  • Los huesos se descalcifican.
  • Te predispones a tener mala circulación.
  • El cerebro no se oxigena lo suficiente y disminuye el ritmo de sus funciones.
  • La columna vertebral y el centro abdominal se debilitan.
  • La secreción de hormonas se debilita.

Estos perjuicios y otros muchos ocurren a pesar de que hagas ejercicio esporádicamente. La única forma de prevenirlos, la única manera de estimular el cuerpo para que lleve a cabo sus funciones fisiológicas , metabólicas y neuronales adecuadamente y se mantenga vivo consiste en imitar a nuestros ancestros, que ni iban al gimnasio ni leían la Men´s/Women´s Health , interrumpiendo el estatismo deliberado con un movimiento frecuente.

No con ejercicio. Ni tampoco con deporte. Sino con movimiento.

¿ Y si entreno dos veces al día, o incluso tres?

Vamos a suponer que:

  1. Tu motivación es infinita y eres capaz de entrenar todo el santo día durante el resto de tu vida, algo que no soportan ni los deportistas de élite porque la mayoría acaban quemados.
  2. Te lo puedes montar para hacerlo, porque has heredado una fortuna de tu abuelo, no tienes hijos o nadie de quien hacerte cargo y decides dedicar tu vida a hacer ejercicio o deporte a jornada completa. Como te estarías moviendo con más frecuencia, las cosas mejorarían ,por supuesto, aunque podrías seguir pasando horas y horas sin moverte nada durante el resto del día ,o sea, siendo sedentario. Se puede decir que ser sedentario activo es mejor que ser sedentario absoluto, pero sigue siendo insuficiente.

Además, debido a su naturaleza, tanto el fitness como el deporte siguen sin respetar el principio de diversidad, tan necesaria para ser coherente con tu programa evolutivo. Por un lado, el fitness convencional comete varios errores de concepto, reducciones simplistas del movimientos humano.

El primero, dividir las tareas físicas en dos grandes grupos: las que son de índole aeróbica, ejercicios cardiovasculares como correr o remar, y las que son más anaeróbicas , como levantar pesas o hacer una clase dirigida de tonificación. Para el fitness es muy importante tener clara la diferencia entre ambas actividades, ya que parece ser que conjuntarlas es algo que el cuerpo no es capaz de hacer ,como si fueran fisiológicamente incompatibles.

El cardio suele consistir en montarse sobre un aparato ( cinta , elíptica, bicicleta…) o hacer una clase de zumba, para moverse generalmente a un ritmo constante ( lo contrario de diverso en intensidad), sobre todo si quieres conservar la línea, porque ( dice el mito que) para quemar grasas debes mantener una frecuencia cardiaca en torno al 60% y el 80% de tu frecuencia máxima.

Además, desde un punto de vista gestual y postural, ya sea corriendo, nadando , remando o pedaleando sobre una bicicleta elíptica, siempre mantienes una única postura, la misma , casi sin mover tu tronco. Desde la pelvis hasta la cabeza pareces una estatua. Esos sí, una estatua con una postura perfecta. El abdomen recogido, el pecho fuera y la vista al frente, control postural excelente para trabajar mejor los músculos de la columna y el core abdominal. Mientras tanto , tus brazos y piernas se mueven siempre igual. Los brazos bracean repitiendo ángulos y recorridos milimétricamente. Las piernas repiten longitud de zancada , cadencia, impacto. Los pies propulsa el peso de todo el cuerpo cientos de veces de una manera exactamente igual para cada zancada, cada remada, cada pedaleo.

Las pesas y las clases de tonificación están estrictamente planificadas. Se trabaja cada grupo muscular según su función y disposición en el cuerpo; pectoral, dorsal , cuádriceps, glúteos. Es muy necesario hacer este análisis ,ya que , si pretendes desarrollar tu musculatura, tienes que fatigarla aisladamente hasta la extenuación y la congestión, » romper fibras y destruir músculo» -¿qué narices significa esto?- para que este, después, se reconstruya y sea más fuerte y más grande y más duro y más de todo. Como para el cardio durante la ejecución cualquier ejercicio muscular es primordial parecer una estatua; hay que seguir contrayendo el centro abdominal, para prevenir lesiones. Pero si durante el ejercicio cardiovascular tu cuerpo se movía más bien poco- especialmente tu tronco_ , ahora lo hace todavía menos. De lo que se trata es de analizar, de notar cómo quema el músculo, aislarlo y estrujarlo al máximo .¿Toca el tríceps? ¿Extiende el codo? Pues hazlo 120 veces, repartidas en tres ejercicios de cuatro series con diez repeticiones para cada ejercicio. Repite, repite, repite. y ,por aquella manía de fijarnos en los detalles:¿cómo son los objetos ( las pesas) que movemos en un entrenamiento? ¿Varían de forma, tamaño , tipo de agarre o son siempre iguales? ¿ Las manos y los dedos se ven expuestos a diversos estímulos o siempre tienen que cerrarse con el mismo diámetro de agarre?

En resumen, si la actividad física de nuestros ancestros se caracterizaba por una diversidad extrema en gestos, posturas , intensidades, esfuerzos, movimientos de precisión, , frecuencias, ángulos,orden… el fitness convencional se sitúa en el lado totalmente opuesto. ¿ Nivel de coherencia evolutiva? Cero.

Por otro lado, cualquier deporte tiene un gran hándicap: la especialización. Especializarse, ya sea en un deporte más específico o más generalista, tiene un precio: la repetición, de nuevo.

Ojo, no todos los deportes son iguales. Dependiendo de infinidad de matices, hay deportes que podemos considerar mucho más ricos que otros, superiores en términos de movimiento. Por ejemplo, la escalada, el parkour, la gimnasia artística, Pilates variado , el waterpolo y las artes marciales mixtas, muy superiores al ciclismo de carretera, el golf, los cien metros mariposa o tiro con arco. Solo hace falta, una vez más, fijarse en la diversidad, la complejidad y la incertidumbre que implican en cuanto a gestos ,posturas , patrones, intensidad, adaptación al medio, interacción con otros contrincantes, capacidad de reacción, anticipación, memoria, improvisación… No te tomas estos ejemplos y valoraciones como algo personal en caso de practicarlos. No te estoy diciendo que renuncies a tu deporte favorito. Que practique golf por ejemplo, es algo que considero estupendo, siempre que seas consciente de lo que supone.

Incluso dentro de una misma disciplina, hay distintos niveles de riqueza. Como veremos enseguida, no es lo mismo correr por el parque del Retiro de Madrid que correr por un sendero en pleno monte. Ni tampoco es lo mismo que el acto de correr sea parte de una actividad más compleja, como una carrera de obstáculos o un partido de balonmano.

Resulta imprescindible comprender estas diferencias para cuando uno escoja qué hacer, cómo moverse -profundizaremos más sobre esto cuando hablemos sobre tus elecciones-. en función de ellas, estarás sacándole mayor provecho a lo que hagas, a cómo te estés moviendo y, además, estarás exponiéndote a tener más o menos problemas de salud.

-Por suerte tengo un trabajo físico y no me tengo que preocupar por estas coas.

Vale, un poco de suerte sí que tienes. La frecuencia la tienes cubierta . Al fin de al cabo, te pasas seis, siete , ocho horas al día o más en movimiento. Y eso está bien- hasta que deja de estarlo-. En general, el problema de desempeñar un trabajo físico es exactamente el mismo que el que conlleva practicar un único deporte: la especialización. Lo más probable es que, si te dedicas a las hostelería, la peluquería, las reformas, las mudanzas o la instalación de aire acondicionado, por ejemplo, tu trabajo consista en realizar los mismos gestos jornada tras jornada durante años , puede que toda tu vida. Tú conoces mejor que nadie as consecuencias ,porque las habrás sufrido o las estarás sufriendo. Tendinitis en los hombros, lumbalgias, sobrecarga en las rodillas, contracturas en la parte alta de la espalda…. El resultado de saturar el cuerpo en un sentido concreto del movimiento por la reiteración incesante de unos pocos gestos y posturas , mientras otros quedan abandonados, lo que provoca un notable desequilibrio corporal.

Ojalá fuera de otra manera. Lamentablemente , si tu trabajo consiste en estar todo el día haciendo lo mismo durante semanas, meses y años, tanta repetición de gestos, posturas y patrones suele ser garantía de problemas físicos.

Fuente: Camina, salta, baila. Muévete más y vive mejor. Rober Sánchez

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