Cuidado postural y corporal

Mírate al espejo si observas que echas los hombros hacia delante verás que tu barriga se comba hacia afuera, pero si echas los hombros hacia atrás y te pones bien recto, como si tuvieras un hilo recorriendo tu columna vertebras y alguien tirara del él hacia arriba, tu abdomen automáticamente se mete hacia dentro.

En la zona abdominal hay una musculatura muy potente que, lamentablemente, se cuida poco y mal y, en consecuencia, pierde tono con el tiempo pero puedes mantenerla activa en tu día a día. Un truco muy útil consiste en contraer ligeramente el abdomen, es decir, meter la barriga hacia adentro e intentar mantenerlo así a lo largo del día, el mayor tiempo posible. Este simple gesto fortalece mucho el vientre, aparte de que , en menos de un mes, tu abdomen se acostumbrará y lo mantendrás contraído de forma automática, sin darte cuenta.

Acostúmbrate también a utilizar la potencia de tus músculos abdominales para situaciones cotidianas en las que tengas que hacer fuerza para algo, por ejemplo, levantar algo pesado. Prueba entonces a contraer esta zona y «tirar» con ella, para que participe de ese esfuerzo, de este modo fortaleces estos músculos y la barriga permanece contenida y firme.

No comprimas la zona abdominal, evita ponerte fajas y ropa demasiado ajustada, ya que provocan flacidez y mala circulación.

Los músculos abdominales ejercen una función muy importante, actuando como una «faja natural » que sostiene en su posición correcta el paquete intestinal y todos los órganos vitales situados en la cavidad abdominal. Además, sirven también de refuerzo a la columna vertebral, manteniéndola en su eje. Es importante tener fuerte la musculatura del abdomen, ya que si estos grupos musculares están laxos o débiles no cumplirán adecuadamente su función. Mantener en forma estos músculos, por tanto, no es solo una cuestión estética.

Los abdominales están ahí, todos los tenemos. pero hay que entrenar duro si queremos marcarlos ya que habrá que eliminar la capa de grasa que los cubre. El ejercicio, por supuesto , es fundamental si queremos reducir la grasa acumulada en el abdomen. Es cierto que si tienes grasa en esa zona desde siempre , es decir ,por genética, es algo más complicado y te costará eliminarla . Debes tener constancia y paciencia.

Realiza ejercicios aeróbicos y HIIT ( rutina a intervalos), que queman mucha gasa , y completa tu rutina con ejercicios de tonificación.

¿ Qué orden es preferible llevar cuando entrenes ?¿es mejor empezar por cardio o pesas? Para quemar grasa, siempre resulta más eficaz hacer primero la tonificación y después el cardio. Con la tonificación quemamos glucógeno almacenado en los músculos de modo que, cuando a continuación hacemos cardio, ya empezamos a quemar directamente la grasa acumulada. Además, si hacemos primero el cardio, al ir a hacer la tonificación después los músculos están cansados y no responderán bien, por lo menos no tan bien como si hacemos la tonificación primero.

Por supuesto, debes hacer ejercicios de abdominales varias veces por semana para reafirmar estos músculos. Ejercita todos los músculos abdominales ( altos, bajos y oblicuos) no te centres solo en uno de estos grupos, suele ser éste un error muy frecuente. Incorpora a tu rutina distintos ejercicios para asegurarte que trabajas el abdomen en su totalidad.

Introduce periódicamente variaciones en tu entrenamiento y en tus rutinas de abdominales. Es muy importante no estancarse: hay que variar ejercicios, el tiempo de recuperación, la velocidad de ejecución… Para mejorar tu rendimiento busca estímulos nuevos con los que «sorprender» a tu musculatura.

Si, pese a que dedicas tiempo y trabajo a tus abdominales, todavía no has conseguido marcarlos como te gustaría, puede deberse principalmente a dos causas: tu porcentaje de masa corporal o porque los sobreentrenas, es decir, los entrenas a diario o los machacas a base de repeticiones sin intensidad.

Mucha gente lo que hace es entrenar, entrenar y entrenar , cuando en realidad los abdominales deben trabajarse con intensidad, sí, pero al día siguiente hay que dejar que descansen las fibras musculares se regeneren y aumenten. Fatigando el músculo de esta manera solo conseguiremos anularlo, obteniendo incluso lo contrario de lo que estamos buscando. Puedes dedicar a los abdominales más o menos días de entrenamiento a la semana y trabajarlos con mayor o menor intensidad, en función de los resultados que busques, pero lo que no debes hacer, bajo ninguna circunstancia, es trabajarlos a diario.

Si realmente quieres reducir la grasa abdominal tendrás que prestar más atención a tus piernas. Si, las piernas hay que entrenarlas porque la forman los grandes músculos del cuerpo y para entrenarlas se necesita utilizar una gran cantidad de energía, de modo que trabajando las piernas estás aumentando tu metabolismo, quemando más calorías y, en consecuencia, quemando grasa abdominal.

Otra forma efectiva para aumentar el consumo calórico, y así reducir la gras más rápido, es hacer ejercicios que movilicen grandes masas musculares o que trabajen varios grupos musculares a la vez ya que de esta manera el cuerpo necesita un esfuerzo mayor para abastecer a cada músculos con lo que consumen más energía. Esto es válido tanto si hacemos trabajo con pesas como con ejercicio aeróbico. Así que recuerda: cuantos más grupos musculares movilicemos con el ejercicio, mayor gasto calórico tendremos.

Practica yoga. Hay muchas posturas que facilitan la digestión y también otras que tonifican, estilizan y fortalecen el abdomen.

Una buena forma de trabajar de forma efectiva es tener en casa un fitball que ayuda a ejercitar todo el cuerpo y, en el caso del abdomen, tiene excelentes resultados. Entrenar sobre una superficie inestable hace que la zona abdominal trabaje intensamente para mantener el equilibrio y, en consecuencia, los músculos abdominales se fortalece.

Duerme. La cama es el mejor amigo de tus abdominales. Las hormonas que regulan la quema de grasas se ven muy afectadas por la falta de descanso, lo que provoca una mayor acumulación de grasa en zonas críticas como la cintura. Cuando el entrenamiento es cada vez más exigente y, además se sigue una dieta estricta, es fundamental respetar las siete u ocho horas de sueño diarias. Si no hemos descansado no nos recuperaremos correctamente del entrenamiento y, al mismo tiempo nuestro metabolismo graso se hará menos eficiente y quemará menos calorías. El secreto para sacar el máximo partido al entrenamiento ,y por tanto mejorar el rendimiento físico, es la recuperación. Sin descanso no hay mejora.

Vía: Cuidaté . Susana Cardiel.

Un comentario sobre “Cuidado postural y corporal”

  1. Muchas gracias equipo, deseando volver.Agradecemos los ejercicios que durante este tiempo nos habéis mandado. Un abrazo para todos, y esperamos que volvamos a vernos pronto para seguir trabajando con los reformers.

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