Evita el “síndrome de los cuatro puntos”

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La mayoría de las lecciones que aprendemos no duran. No se nos quedan. No las asimilamos. Asistimos a un seminario y salimos de allí jurando que vamos a cambiar nuestra forma de vivir. Nos prometemos que seremos mejores padres, líderes más eficientes y seres humanos más sabios; pero , dos días más tarde, hemos vuelto a las andadas, a ver el lado negativo de las cosas  . Las lecciones recibidas no han surtido efecto porque no hemos cambiado.

Una gran idea: el liderazgo personal empieza con la conciencia de uno mismo, porque no puedes mejorar una debilidad o un fallo si no eres consciente de que lo tienes. Si sabes más de ti, puedes hacerlo mejor. He aquí las cuatro cosas que nos impiden realizar los cambios que queremos:

Miedo. La gente teme abandonar la seguridad de lo conocido y aventurarse en lo desconocido. Los seres humanos anhelan la certidumbre aunque suponga una limitación para ellos. A la mayoría de nosotros no nos gusta probar algo nuevo; nos incomoda. En este punto, la clave consiste en controlar nuestro miedo haciendo precisamente aquello que tememos. Esa es la mejor manera de superar el miedo. Hazlo hasta que se lo pierdas. Los miedos de los que huyes corren hacia ti. Los miedos que no controlas te controlan. Pero, tras todo miedo, se esconde un valioso tesoro.

Fracaso. Nadie quiere fracasar. En consecuencia, la mayoría de nosotros ni siquiera lo intenta. Qué triste. Ni siquiera damos ese primer paso para mejorar nuestra salud, para mejorar nuestras relaciones personales o laborales o para hacer realidad un sueño. En mi opinión, el único verdadero fracaso que existe es el de no intentarlo. El fracaso es una parte consustancial del éxito. No puede existir el éxito sin el fracaso.

Olvido. Seguramente saldremos de un seminario tras una charla enriquecedora dispuestos a cambiar el mundo. Pero al día siguiente la realidad se impone. He aquí una clave para el éxito: mantén tus promesas frescas en tu mente. Ten conciencia de ellas. A más conciencia , mejores decisiones. A mejores decisiones, mejores resultandos. Mantén tu compromiso en el centro de tu visión.

Fe.Hay demasiada gente que no tiene fe. La gente descreída y sin fe no siempre ha sido así. De niños estaban llenos de esperanza y posibilidades, pero lo intentaron y seguramente fracasaron. Y en lugar de seguir en el partido y admitir que es fracaso es el camino del éxito, abandonaron y se convirtieron en cínicos. Fue su manera de evitar sentirse heridos nuevamente.

Comprendiendo estos 4 puntos podrás aprender a superarlos,porque tener conciencia de las cosas es la antesala del éxito. Es indiscutible que la gente normal es capaz de construir vidas extraordinarias. Puedes alcanzar la grandeza. Créeme. Pero tienes que intentarlo. Empezar.

Vía: R. Sharma. Éxito.

¿Tienes algún otro punto que añadir? Puedes hacerlo a continuación. Deja tu comentario. Gracias.

 

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