El equilibrio

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Ha llegado el momento de examinar la noción de propiocepción en relación con el cerebro: la idea aparentemente sencilla de que tienes que saber en todo momento dónde están las diferentes partes de tu cuerpo. Se trata de ver cómo nos mantenemos de pie y cómo nos movemos. Nos erguimos sobre nuestros dos pies .

Tu cuerpo es consciente del lugar que ocupa exactamente cada una de tus extremidades en cada segundo . Y eso gracias a que cada músculo, tendón, ligamento y articulación envía de vuelta al cerebro miles de fibras nerviosas a través de la espina dorsal. Esas fibras indican cada matriz de contracción, fuerza, tono muscular, orientación, posición y movimiento en cada momento del día. Cierra los ojos y concéntrate en tu dedo índice. Sabes exactamente donde está dentro de un margen de apenas un par de milímetros y de forma automática. Lo mismo ocurre con el dedo gordo del pie o con el codo. Mantén los ojos cerrados y haz una rápida inspección para saber dónde se encuentra cada parte de tu cuerpo ahora mismo. Tu cerebro mantiene permanentemente un cuidadoso registro de la ubicación de cada músculos y articulación de tu cuerpo en cada segundo, a la espera de que necesites la información . Y envía millones de señales a lo largo de todo el día sólo para mantenerte erguido sobre los dos pies y consciente del lugar en el que estás.

El fortalecimiento muscular hace trabajar a estas señales. El hecho de someter al músculo a un esfuerzo intenso manda una poderosa señal de vuelta al cerebro . Si el cerebro se descuida un instante y o haces los ajustes necesarios en una fracción de segundo, puedes hacerte daño. Puedes sufrir un desgarro muscular, torcerte un tobillo o fracturarte una pierna. En la naturaleza el depredador de resistencia que ha quedado incapacitado durante un par de semanas a causa de una lesión puede perder la vida. Así que las señales enviadas al cerebro cuando haces pesas o ejercitas tus músculos haciendo Pilates  tiene alta prioridad: son noticias importantes.Y ellas crean crecimiento , primero en las propias vías de señalización, al forjar esa vía directa a través del bosque de redes neuronales , y segundo, directamente en los músculos tendones , ligamentos y articulaciones. Con este crecimiento se produce una nueva integración entre el cerebro y el cuerpo. Siempre han estado unidos; simplemente lo habíamos olvidado. Así es como los vuelves a conectar . Es literalmente una reconexión física: fibras nerviosas que puedes mirar con un microscopio, química cerebral que puedes ver en una resonancia magnética, tiempos de reacción que poder medir en el laboratorio. Y esto significa esquiar mejor, sentirse más fuerte , sentirse mejor.

También significa dejar de caerse, porque tienes muchas más posibilidades de caerte a medida que envejeces , a menos que te mantengas en una buena forma. Éste es un importante problema de salud pública, porque a esas edades las caídas son más graves y producen más lesiones. Las caídas se producen con la misma frecuencia que cuando eras más joven pero , en lugar de recuperar el equilibrio con facilidad, lo más probables es que acabes en el suelo. Hay dos razones para esto. La primera es que has dejado que tu propiocepción se deteriore en gran parte. Tu cerebro tarda una fracción de segundo más en darse cuenta de que estás perdiendo el equilibrio y, en esa mínima fracción de tiempo, la inercia y la gravedad se ponen en tu contra. La segunda razón es que hace falta fuerza para recuperase de un tropezón. Hay un momento en que aún puedes detener la caída, pero tus piernas deben tener la fuerza necesaria para hacerlo.

Un programa de fortalecimiento muscular te va a dar el poder para luchar contra la gravedad y mantenerte en pie. Incluso si te caes, tener buenos reflejos y fuertes músculos te permitirá amortiguar el impacto de la caída. Tu mayor coordinación muscular va  a suavizar el golpe. al estar más fuerte, te caerás con menos frecuencia ,y te caerás mejor, disminuyendo notablemente tus probabilidades de lesionarte.

Un programa de fortalecimiento muscular va a reducir tus posiblidades de lesionarte con cualquier tupo de ejercicio físico. Y lo lograrás haciendo más rápidos tus reflejos propioceptivos y fortaleciéndole los tendones, ligamentos y articulaciones con más lentitud al envejecer. Al estirar con fuerza un tendón, se refuerzan las conexiones nerviosas y se consigue que éste se adentre un poco más en el hueso, fortaleciendo la conexión y haciéndola más resistente a las lesiones.

Vía: Más joven cada año. C. Crowley y H. Lodge

Así que ya ves, haciendo ejercicios de forma constante evitas dolor y  te anticipas una mejor recuperación, ¿ te animas a hacer Pilates?

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