Gestos “inocentes” que dañan tu espalda

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Detrás de muchos dolores de espalda se esconden hábitos cotidianos. Descubre cuál puede ser el origen de tus molestias y las claves para que no vuelvan a aparecer.

Según el doctor Mario Gestoso, ” no se recomienda la repetición o mantener más de 45 minutos una misma postura” .

Tu cuello no se lleva nada bien con el móvil. Un reciente estudio revela que inclinar la cabeza para mirar el móvil se asemeja a llevar 27 kilos de peso en el cuello. Además, al usar el dispositivo echas los hombros hacia delante causando una mayor tensión cervical. Para corregirlo usa el móvil poniéndolo a la altura de los hombros para no bajar la mirada . El cuello debe estar erguido y los hombros relajados y hacia atrás.

No metas la tecnología en tu cama. Revisar tu tableta o móvil en el regazo son las posturas más perjudiciales para la espalda y el cuello, ya que la tensión de la musculatura del cuello es entre 3 y  5 veces mayor. Para solucionarlo, túmbate boca arriba y pon un cojín bajo las rodillas para relajar la musculatura de la espalda. Puedes tener la cabeza elevada con la ayuda de la almohada, sin inclinar demasiado el cuello y con los codos apoyados en la cama.

El sofá perjudica seriamente tu columna. Los asientos de los sofás no son lo suficientemente firmes para que toda la espalda se apoye por completo. Los reposabrazos tampoco están diseñados como almohadas. Si además ves la televisión, ladeas el cuello en una postura antinatural que acaba provocando dolor. Para corregirlo utiliza una almohada para apoyar la cabeza cómodamente.

Aire acondicionado a tope. Si el aire frío cae directo sobre la espalda, el organismo se contraerá bruscamente para retener el calor y se producirán las contracturas y las tortícolis. Para corregirlo la clave es mantener una temperatura constante. Si vas de compras lleva una chaqueta y póntela dentro de las tiendas donde el aire sea muy frío. En la oficina, ten siempre a mano un chal o chaqueta para cubrirte la espalda, lo mismo en el transporte público o el cine, donde los aires suelen ser excesivos.

Mala iluminación. Un escritorio mal iluminado no solo puede afectar a tu vista, también obliga a inclinarte hacia delante para ver mejor y a torcer la columna. Para corregirlo como norma general es aconsejable mantener una posición al sentarnos que permita mantener la espalda alineada, las rodillas más altas que las caderas y un respaldo que sujete el tronco.

Vía: RBA. Mamen Lorenzo

Dinos si te sirvió nuestro artículo de hoy para prevenir dolores de espalda, muchas gracias !

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