Dolor lumbar: ponle solución de manera fácil

Según las Sociedad Española de Reumatología, el 80% de la población sufrirá lumbago en algún momento de su vida, un trastorno que se puede prevenir reforzando la musculatura y adoptando buenas posturas.

Se trata de la afección más habitual de la espalda y consiste en un dolor localizado en la zona baja de la misma, entre las últimas costillas y los glúteos. Aunque en la mayoría de casos tiene un origen benigno y se soluciona de manera sencilla, si no se trata a tiempo puede llegar a ser muy incapacitante y deducir considerablemente la movilidad, de hecho, la lumbalgia constituye la principal causa de baja laboral en personas menores de 50 años.

Este problema se da más en personas mayores, debido a la pérdida de elasticidad en los tejidos de la zona, sin embargo, cada vez son más los casos de gente joven que la sufren a causa de seguir hábitos no saludables. Además, un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia ha puesto de manifiesto que el lumbago en niños y adolescentes es cada vez más frecuente y su presencia aumenta el riesgo de padecerlo también durante la edad adulta.

¿Cuáles son las causas físicas? En ocasiones, la aparición de este tipo de dolor se debe a alteraciones en los discos lumbares ( hernia, protusión …) artrosis de las vértebras, escoliosis, contracturas musculares, fracturas por osteoporosis, traumatismos o enfermedades inflamatorias como espondilitis anquilosante. Otros desencadenantes menos comunes son posibles infecciones o la existencia de tumores.

¿Cómo podemos ponerle freno? Entre los principales factores que agravan la aparición del lumbago y la intensidad de su dolor encontramos el sedentarismo, las malas posturas, un exceso de esfuerzo físico, la obesidad, seguir una alimentación deficiente…

Si corriges tu postura ,cuidas tu espalda. Es uno de los principales pasos para prevenir la lumbalgia, ya que mantener una posición incorrecta la incrementa notablemente. En el trabajo, siéntate con las espalda recta y bien apoyada en el respaldo de la silla, y mantén las piernas en ángulo recto con el suelo. S trabajas con ordenador, procura que éste te quede a la altura de los ojos. Levántate cada 45 minutos y haz estiramientos lumbares si tu empleo conlleva cargar peso, procura no levantar los objetos por encima de la altura del pecho ni hacer movimientos excesivamente bruscos. En casa , al realizar las tareas , intenta que el palo de la escoba sea largo para no tener que inclinarte en exceso ( las manos deben sujetarlo entre el pecho y la cadera) y, si debes agacharte, hazlo doblando las rodillas y acercándote al suelo. Si vas a estar mucho tiempo de pie , procura apoyar una de tus piernas sobre un taburete. Al dormir,los expertos recomienda dormir bocarriba con un cojín bajo las rodillas o de lado con una almohada entre las piernas, para mantener la curvatura natural de la columna y evitar los dolores de espalda, especialmente los lumbares.

¿Cuáles son buenos hábitos que suman? Mantente activo, aleja el sedentarios y refuerza tu musculatura con natación, caminar, pilates, bici, yoga… un reciente estudio afirma que la práctica regular del ejercicio reduce el dolor lumbar en un 20% y ofrece un 380% más de posibilidades de sentirse globalmente recuperado. El ejercicio, según los expertos , que se recomienda es de 150 minutos semanales, con una intensidad moderada.

Cuida lo que comes. Llevar una dieta sana y equilibrada, libre de alimentos qu pueden provocar inflamación como la sal, el azúcar o la carne roja. Para reforzar músculos y huesos, incluye lácteos , plátanos y nueces.

Vigila tu peso. El exceso de kilos sobrecarga las lumbares y unas estructuras vertebrales a veces degeneradas, por lo que mantenerte en tu peso ideal te ayuda a cuidarlas.

Usa un calzado adecuado. Se recomienda no utilizar zapatos de tacón de forma frecuente, ya que obligamos al cuerpo a forzar su postura natural y esto repercute en la zona lumbar. Los que son completamente planos tampoco resultan anatómicos.

Relájate. Sufrir estrés y ansiedad de manera continua son factores que aumentan la tensión sobre la musculatura de la espalda , agravando las molestias y el dolor.

No te sobrecargues. Procura no llevar mucho peso en el bolso para no dañar tu espalda y, al comprar , reparte la carga entre ambos brazos.

¿Sabías que masajear el diafragma es clave para aliviar el dolor? Un nuevo estudio científico de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia ha demostrado que realizar un masaje sobre este músculo situado entre las cavidades pectoral y abdominal reduce las molestias lumbares crónicas y alivia la tensión muscular.

¿Cómo tienes que hacerlo?

Puedes visualizarlo en : https://www.youtube.com/watch?v=a82Y-Hlz8Y4

  1. Ayúdate de un aceite específico para masaje y sitúa los dedos en la cavidad que está justo debajo del pecho , en el centro.
  2. Ahora, se debe seguir con los dedos la línea natural de las costillas, apretando suavemente hacia dentro , hasta llegar a cada lado del cuerpo. Repite este masaje cada día durante 10 minutos.

¿Pueden los aceites esenciales aliviar el dolor lumbar? SI. Realizarse automasajes con preparados de aceites esenciales antiinflamatorios y analgésicos te ayudará mucho a calmar las molestias de la lumbalgia y a reducir la tensión muscular. Entre los más efectivos se encuentran el aceite esencial de pino silvestre, de eucalipto, lavanda , manzanilla, laurel, jengibre, sándalo, menta y romero.

El colchón es básico par cuidar nuestra espalda. Descansar bien es indispensable y aquí cobra un protagonismo total nuestro colchón: debe ser duro para proporcionar mayor soporte a la columna y adaptarse a su curvatura natural. Los individuales han de tener una anchura mínima de 90 centímetros y los dobles entre 1,50 y 1,60 metros. La almohada no debe ser ni muy alta ni muy baja , y no se recomienda dormir sin ella.

Hacer reposo total puede agravar los síntomas. Aunque durante momentos álgidos de lumbago se recomienda descansar, esa inactividad no debe durar más de dos días. Hay que hacer vida normal y moverse cuando disminuyan las molestias, ya que el reposo absoluto debilita los músculos de esa zona.

Fumar aumenta la percepción del dolor. El tabaco disminuye el aporte de oxígeno a los tejidos corporales ,dificultando así su capacidad de regeneración, y la nicotina puede debilitar los huesos y empeorar el dolor lumbar. De hecho, un estudio de la Universidad de Umea (Suecia) demostró la relación entre fumar y un mayor estrechamiento del canal de la columna cervical o lumbar, causante de una gran parte de lumbalgias.

¿Qué es mejor aplicarse frío o calor? Ambas terapias funcionan en el tratamiento del dolor lumbar y la inflamación pero en diferentes momentos. El frío se recomienda en la fase aguda, las primeras 24-48 horas ,ya que su efecto vasoconstrictor frena el proceso inflamatorio. Después, el malestar suele disminuir y aparece la rigidez muscular, para lo que sí se recomienda aplicar calor ya que la vasodilatación ayuda a relajar las fibras musculares.

Nos dice la doctora María José Peiró, especialista en medicina familias que los analgésicos comunes como paracetamol mejores el dolor, pero sobre todo van bien los antiinflamatorios como el ibuprofeno, el diclofenaco o naproxeno, ya que , en esta dolencia, suele haber un componente inflamatorio En muchas ocasiones ,solemos añadir un relajante muscular.

¿Cómo se trata puede tratar la lumbalgia crónica? Con un higiene postural adecuada, mejorando el tono muscular lumbar y manteniéndose activo haciendo ejercicio físico tres o cuatro veces a la semana de forma constante, por supuesto adaptado a la edad y a las condiciones de cada persona.

Fuente; Dra M.Jose Peiró especialista en Medicina Familiar.

Problemas de hígado, ¿ cómo combatirlos?

Es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, por lo que se debe cuidar al máximo para evitar cualquier trastorno. Conoce los más habituales y de qué manera puedes prevenirlos.

¿ Sabías que el hígado realiza más de 500 funciones vitales en nuestro organismo? Entre las más importantes se encuentra la eliminación de toxinas, la metabolización de numerosos nutrientes, la transformación de los alimentos en energía, la regularización de la coagulación sanguínea, la producción de bilis, etc… Como puedes observar , mantenerlo en buenas condiciones es imprescindible para nuestra salud, algo que se puede conseguir con una serie de bueno hábitos que nos protegerán contra las enfermedades más comunes del hígado.

Hígado graso, dos caras de una misma moneda. ¿ En qué consiste? Es la enfermedad hepática crónica más frecuente ( la sufren cerca de cuatro millones de españoles) y hay de dos tipos: el hígado graso alcohólico y el no alcohólico, provocado por otras dolencias como la obesidad, diabetes, exceso de triglicéridos… Ambos se caracterizan por una acumulación de ácidos grasos en las células hepáticas que, si no se trata a tiempo, puede derivar en patologías más graves como cáncer o cirrosis.

Los síntomas no son muy evidentes, aunque la esteatosis hepática ( como también se conoce al hígado graso) suele provocar una leve hinchazón de este órgano que puede resultar dolorosa y la aparición de fatiga o pesadez tras las comidas. Este trastorno puede solucionarse eficazmente con un cambio de hábitos como una alimentación sana y libre de grasas así como azúcares, y la práctica regular de ejercicio físico. No tomar alcohol en los casos provocados por él, es básico para mejorar los síntomas.

La dieta es importante. La diferencia entre un hígado sano y otro enfermo radica, principalmente , en la alimentación.

Hepatitis, la protección es muy importante. Es la inflamación del hígado causada por un virus y se contagia a través de la sangre, la saliva, el semen , las secreciones vaginales, las heces o los alimentos. Los tres tipos más habituales son la hepatitis A, B y C. la primera es la más habitual y la menos peligrosa y se transmite al ingerir agua o alimentos infectados. En el caso de la segunda, prácticamente erradicada gracias a la vacuna, se adquiere a través de la sangre y los fluidos. La C que se infecta por la sangre, suele cronificarse y acabar en cirrosis hepática.

Los síntomas varían según el tipo de hepatitis, aunque los más habituales suele ser ictericia ( color amarillento de la piel por exceso de bilirrubina), náuseas, pesadez de estómago , vómitos, picor generalizado, aparición de hematomas, fatiga o desgana, falta de apetito, deposiciones claras o fiebre.

La hepatitis A no suele requerir tratamiento, ya que desaparece sola y sin dejar secuelas. En la B, se acostumbra a pautar medicamentos para controlarla, sobre todo si se cronifica, pero para ambas tipologías existen vacunas efectivas que las combaten. Otro caso diferente es la hepatitis C, que no tiene vacuna y que , al ser asintomática, suele convertirse en crónica, en cuyo caso el tratamiento consiste en administrar varios fármacos combinados.

Cirrosis, un grave trastorno. Es una patología importante que provoca la muerte progresiva del tejido del hígado, que no pude realizar sus funciones. Está causada por el consumo excesivo de alcohol , por tomar determinados fármacos, por enfermedades autoinmunes o bien por el virus de la hepatitis C ( el 40% de los casos ) o la hepatitis B ( el 10% de los casos). Se calcula que el 5% de los afectados acaba desarrollando un cáncer de hígado. El principal problema es que las primeras señales de alarma son prácticamente indetectables, por lo que los signos se van desarrollando durante años sin que se note su presencia y, cuando finalmente se detectan , la enfermedad suele estar ya muy avanzada. Los principales síntomas son la falta de apetito, cansancio, pérdida de peso, impotencia en el caso de los hombres y alteraciones menstruales en las mujeres.

Sus síntomas y complicaciones se tratan con fármacos y pueden mejorar eliminando el alcohol y siendo una dieta sana, aunque , en casos de insuficiencia hepática avanzada, la única solución es un trasplante de hígado.

La alimentación protege tu hígado.

  1. Frutas. Se deben comer dos o tres piezas diarias, ya que tienen vitaminas y antioxidantes muy necesarios para el correcto funcionamiento del hígado. la más recomendables son la manzana, la naranja, las fresas, el aguacate, los arándanos y las uvas.
  2. Verduras. También son básicas para la salud de este importante órgano, sobre todo aquellas más depurativas y hepatoprotectoras como la alcachofa, los ajos , las cebollas, los puerros, el brócoli, los rábanos, la col, la rúcula y el nabo.
  3. Cereales integrales. Su fibra ayuda a perder peso y, entre ellos, hay que destacar la avena , que contribuye a eliminar residuos del cuerpo y tiene arginina, necesaria para el buen funcionamiento del hígado.
  4. Cúrcuma. Esta especia resulta hepatoprotectora gracias a su potente efecto antioxidante y su función antiinflamatoria.
  5. A evitar. Las grasas saturadas, la sal , el azúcar, los precocinados y los alimentos crudos o excesivamente asados, ya que generan toxinas difíciles de eliminar. La falta de sueño eleva el cortisol, la hormona del estrés, lo que hace que nuestro hígado trabaje más.

¿Qué buenas prácticas nos ayudan a cuidarlo? Para protegerse de las enfermedades hepáticas es fundamental establecer una serie de medidas preventivas que eviten el riesgo de contagio o la parición y desarrollo de las mismas. Aquí te detallamos las más importantes a tener en cuenta.

  • Mantener relaciones sexuales seguras. Para evitar el contagio de hepatitis por vía sexual, se debe utilizar siempre preservativo, ya que es la única manera de protegerse de ella y también de otras enfermedades de transmisión sexual. Por el mismo motivo, no hay que compartir los cepillos de dientes, las maquinillas de afeitar…
  • Mantén un buen descanso. El hígado se regenera cada madrugada, pero, para ello, es necesario conseguir un sueño profundo.
  • Seguir una higiene alimentaria adecuada. Es muy importante lavarse las manos a conciencia antes de comer o de manipular alimentos , así como enjuagar bien las frutas y verduras antes de consumirlas, para eliminar cualquier resto de pesticida o microorganismo y, a poder ser, es mejor pelarlas. No dejes nunca comida fuera de la nevera y evita recalentarla en exceso. A la hora de lavar los platos, se recomienda utilizar lavavajillas, ya que se alcanza una temperatura más alta y desinfecta mejor.
  • Hacer ejercicios físico . La actividad física previene la obesidad y el sobrepeso ,ya que moviliza todas las grasas de nuestro cuerpo.
  • No automedicarse. Existen fármacos que pueden dañar al hígado si se toman en exceso, por lo que siempre se debe consultar antes con el médico sus posibles efectos secundarios.
  • Vigilar los productos químicos. conviene evita el contacto con mercurio, plomo, cobre y selenio ( muy dañinos para el hígado) y usar guantes en caso de que deban manipularse.

Fuente: Heres publicaciones

Tengo dolor de espalda ( y me han diagnosticado que los discos y las vértebras están dañados)

En una espalda sana, los discos intervertebrales proporcional altura y permiten la flexión y torsión de la espalda. Pero todo esto e altera cuando estas estructuras se dañan.

¿Qué les puede pasar a los discos? Se deterioran o degeneran. Un disco en la columna vertebral hace las veces de almohadilla entre dos vértebras para que no choquen entre sí… y que con la edad , y por supuesto, posturas forzadas, va deteriorándose. la presión continua hace que pierda parte de su contenido en agua, con lo que se va alterando su resistencia y su forma. en esas condiciones, cada vez amortigua menos en cada movimiento , lo que genera dolor intenso, sobre todo al inclinarte. Se alivia al acostarte semirreclinado con una almohada bajo las rodillas.

  • Se abultan es lo que se llama protusión. Ocurre cuando el anillo fibroso ( la parte externa del disco ) se deforma por la presión del núcleo pulposo del interior, pero sin llegar a romperse. suele tratarse con fisioterapia y medicación.
  • Aparece una hernia. En este caso , el núcleo pulposo sale a través de la capa más externa del disco, el anillo fibroso, si este se rompe.
  • Se desgasta o adelgaza el disco. El disco tiene un aspecto húmedo y esponjoso pero cuando se deshidrata por el paso del tiempo o las agresiones también se adelgaza, acelerando ( por un efecto dominó) el desgaste de la vértebra. Una musculatura fuerte lo protege y ayuda a reducir todos esos daños.
  • Osteofitos. En la columna también pueden aparecer » picos de loro» que son protuberancias o pequeños bustos óseos. Si se comprimen las raíces de los nervios que pasan por la zona provocan dolor.

Otras patologías que pueden aparecer son la artrosis , cuando hay desgaste y el dolor aparece al moverte o la inflamación o artritis si notas rigidez y crujidos y te cuesta agacharte.

¿Se puede romper una vértebra? La respuesta es sí. Se conoce como fractura vertebral por osteoporosis. Se trata con reposo en cama y la medicación oportuna para aliviar el dolor. En ocasiones es necesaria la cirugía. En ocasiones se aconseja llevar un corsé durante un tiempo para prevenir deformidades.

¿Cómo aparece una hernia de disco? Un 30% de la población ya la tiene pero en algunos casos no da síntomas ni dolor. Otras veces, sin embargo, impide hacer vida normal. Si notas dolor lumbar o debilidad en una pierna o en cambas, podías ser una hernia discal lumbar. Cuando las molestias aparecen en las cervicales y se extienden a otras zonas ( brazos , manos….) puede ser una hernia discal cervical. Los síntomas son similares a algunas patologías cardiacas. Acude al médico para obtener un diagnóstico.

La mayoría de las hernias no tienen que operarse. Tener una hernia discal no implica , ni mucho menos , tener que pasar por el quirófano. De hecho, solo un 10% de los casos se requiere cirugía. El neurocirujano Jesús Lafuente, una autoridad internacional en este campo nos explica. » Cuando una hernia comprime una raíz nerviosa, la primera opción es tratarla con analgésicos y rehabilitación , así como ejercicios para fortalecer la zona paravertebral ( a un lado y otro de la columna) y abdominal. Y si en 6 u 8 semanas el dolor persiste se valora la posibilidad de operar poruqe se ha visto que pasado ese tiempo es más complicado que la hernia desaparezca por sí sola.

Solo se opera de urgencia si:

  • Impide el movimiento . » Cuando la hernia afecta a la movilidad de la mano o el brazo ( hernia cervical) o la pierna o el pie ( hernia lumbar) es una señal clara de que está dañando el nervio que te permite ese movimiento, por eso conviene intervenir para intentar proteger esa función».
  • El dolor es insoportable. » Si no se calma con fármacos y es tan fuerte que no deja llevar una vida normal, también se valora la opción de operar de inmediato»

Es una intervención sencilla. » Hoy en día se practica una cirugía muy precisa y mínimamente invasiva que permite extraer la hernia, pero deben practicarla manos expertas porque hay un 5% de riesgo de dañar el nervio o de sufrir una infección»

La cirugía no es preventiva. » El neurocirujano debe estar muy seguro a la hora de operar una hernia discal. Es una operación fácil para nosotros, pero para un paciente puede ser un drama si no se hace bien o se complica. Muchas veces se opera por lo que indica la radiografía, sin embargo solo hay que operar si da problemas serios de dolor o movilidad. Operamos pacientes, no radiografías. «

Fuente: RBA publicaciones y Dr Jesús Lafuente Director Unidad de Cirugía de la Columna Hospital del Mar ( Barcelona)