Alivia tus piernas y reduce varices

Para evitar la pesadez y el hormigueo en verano no basta con levantarlas una vez al día. Sí, junto a ese gesto, haces otros que te detallamos aquí , conseguirás sentir alivio en poco tiempo.

¿ Sabes por qué el calor es uno de los principales enemigos de la circulación? Porque las altas temperaturas producen una vasodilatación en las venas que hace que se sobrecarguen. A eso hay que sumar el efecto de la gravedad, cuando estamos acostados, el volumen ( y la presión ) de la sangre se reparte por todo el cuerpo, pero al ponernos de pie la gravedad hace que el volumen se concentre en la parte inferior, en las piernas. Por eso, durante el verano es más fácil notar cansancio y pesadez. Unas molestias a las que suelen sumarse dolor, picor y calambres si , además, tienes varices.

Pese a esta unión de factores ( calor y gravedad), existe la manera de encontrar alivio activando las válvulas que hay en las venas de las piernas para que ese volumen sanguíneo vaya subiendo y vuelva a repartirse por todo el cuerpo.

Las válvulas son las compuertas que se encuentran en las paredes de las venas, son similares a las puestas de los salones del Oeste. Imagínate que entre ellas hay mucho espacio, las personas podrían entrar y salir sin abrirlas, ¿verdad? Pues eso es lo que ocurre en las varices: como la vena es más ancha, las válvulas están muy separadas entre sí y la sangre va hacia arriba y hacia abajo continuamente pero sin presión , lo que provoca que se estanque.

Hay otras venas que se encargan de «achicar» esa sangre estancada . Y pueden hacerlo porque están interconectadas. Es por ello que, cuando el médico decide que una variz se debe operar, la circulación de la sangre no se corta ni se interrumpe pese a tener una vena menos. Su labor, una vez que está enferma, ya está siendo suplida por otras muchas venas de la pierna. Pero antes de operar , se pueden poner en práctica muchas estrategias.

Mantener las piernas en alto ayudará a que tus venas tengas que esforzarse menos para llevar la sangre de nuevo al corazón. Ese simple gesto neutraliza momentánea y parcialmente el efecto de la gravedad. Pero queremos beneficios más duraderos, así que para notar los resultados a más largo plazo, lo ideal es levantarlas unos 20º por encima del nivel del corazón 4 veces durante , al menos 15 minutos. el siguiente e ineludible paso es dar un masaje. Con él facilitaras aún más el retorno venoso.

¿Cómo y con qué darte el masaje? Consigue un buen aceite esencial de lavanda ( recuerda que vienen en pequeños botes opacos porque la luz puede deteriorarlos) , de castaño de Indicas, de pino marino o de vid ( son los que más respaldo científico tienen) y masajea tus piernas cada vez que las eleves.

Dedica 5 minutos a cada pierna. Y , si tienes alguna variz, no presiones directamente sobre ella, mejor rodéala.

Ve siempre de abajo arriba, haciendo movimientos circulares con los nudillos ( debes notar la presión, pero no arietes muy fuerte). Recorre primero , 10 veces, desde el tobillo hasta la rodilla. Luego, ve desde el tobillo hasta la mitad del muslo, en 10 pases más y, a continuación, masajea la pierna por completo 10 veces.

Acaba con suaves caricias también de abajo arriba. Hazlas dibujando eses con las palmas de tus manos o con los nudillos (haciendo presiones pero no demasiado fuertes ) en el caso de que no tengas varices.

Aplicar algo fresco también conviene. El frío ejerce justo el efecto contrario al calor, que tan mal sienta a las venas : evita su dilatación excesiva.

Puedes introducir unas toallas en la nevera, espera unos minutos y luego enróllalas en tus piernas. Notarás un placentero frescor inmediato, que además ayudará a adormecer el dolor, si ya ha aparecido. Otras opciones son poner unos cuantos cubitos en una bolsa con cierre hermético y utilizarla una vez que el hielo se haya derretido ( envolviéndolo en tela).

Una pregunta que nos solemos hacer es , después de la cirugía, ¿reaparecen las varices? Las que se operan, no. Lógicamente al quitarlas, no vuelven a salir. Pero si no potencias tu retorno venoso con buenos hábitos pueden formarse de nuevo en otras zonas.

¿Qué alimentos no te deben faltar? Determinados condimentos como la pimienta de Cayena, el jengibre, las semillas de sésamo o el ajo tienen cierto efecto venótico, que refuerza las paredes de las venas.

La remolacha . Añádela a tus ensaladas y te beneficiarás de su riqueza en vitaminas del grupo B. Favorecen el retorno venoso porque contribuyen a reducir los niveles en sangre de un aminoácido que, cuando están muy altos la espesan.

Frutos del bosque. Su flavonoides podrían potenciar la reparación de los vasos sanguíneos que están débiles.

El cacao es bueno para tus arterias . El síndrome del escaparate que ocurre cuando las arterias ( no las venas) se estrechan por la presencia de placas de grasa, también suele provocar dolor en las pantorrillas al andar. Así, si tomas cacao a diario contribuye a aliviar las molestias.

El músculo que te ayuda desde dentro para activar las válvulas venosas es el gemelo . Imagínate un tubo de dentífrico. ¿ Verdad que para que la pasta salga mejor lo aprietas con tus manos hacia la parte superior? Pues lo que hacen los gemelos con las venas es algo parecido. Cuando la musculatura se contrae, se acorta y se ensancha, aprieta las venas y, al mismo tiempo, también las válvulas que hay en su interior, propulsando la sangre hacia arriba. Su papel es tan importante que, cuando se hacen ejercicios para tonificar esta zona, el retorno venos mejora incluso en pacientes con insuficiencia venos crónica.

La clave está por tanto en fortalecer los gemelos. Cuando el músculo está débil y pco tonificado no ocupa tanto espacio. Por eso, el efecto propulsor de unos gemelos muy delgados es bastante menor. Lograrlo con una sencilla rutina de ejercicios te servirá primero, para evitar contracturas y lesiones, debes calentar el músculo: camina 10 minutos y luego , puedes hacer los ejercicios siguientes porque de no hacer nada , las varices tienden a agrandarse con el tiempo:

  • ESTIRANDO. Sitúate de cara a la pared y apoya las manos en ella. dobra un poco la pierna derecha y lleva la izquierda hacia atrás, totalmente estirada. Aguanta 20 segundos ,notarás una ligera tensión en la pantorrilla izquierda, y cambia de lado.
  • A LA PATA COJA. Con los brazos en cruz, dobla la rodilla izquierda hacia atrás y trata de mantener el equilibrio mientras das pequeños 4 pequeños saltos hacia atrás. Haz lo mismo con la otra pierna. Repite un total de 3 veces.
  • DE PUNTILLAS. Ponte de puntillas con los dos pies. Aguanta 10 segundos, descansa un momento y repite tres veces. Al contraer los gemelos , la sangre se propulsa mejor hacia arriba.

Si dispones de más tiempo añade otros movimientos ,por ejemplo, de pie, lleva de forma alterna los talones hacia el glúteo. Otro ejercicio muy recomendable es dar pequeños saltos hacia un lado y hacia otro de una línea imaginaria en le suelo. Y sobre todo recuera que, aunque tengas predisposición genética a padecer varices, con medidas como las que te hemos explicado .

Fuente: RDA publicaciones. Dr. David Fernández Caballero. Jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario de Torrejón (Madrid)