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¿Qué puedes hacer si te diagnosticaron una hernia?

Las hernias discales ocurren con más probabilidad conforme se van cumpliendo años, debido a que los discos intervertebrales pierden de forma progresiva su capacidad amortiguadora y toleran peor las cargas y las presiones. Es curioso que muchos deportistas tengan hernias y ni siquiera lo sepan, ya que no les causan dolor alguno ni síntomas, y otros que no tienen hernias sufren fuertes dolores de espalda. Una hernia es » algo que se sale de su sitio», y en la espalda se refiere al núcleo pulposo que es una pequeña estructura viscoelástica en forma de canica, que se sale del interior del disco intervertebral, presionando la médula espinal que discurre próxima entre los agujeros raquídeos de las vértebras. Esta compresión puede producir , además de dolor, alteraciones en el control neuromuscular. Se trata de una lesión de considerable entidad ,pero reversible. Antes la mayoría de las hernias se operaban y ahora es al revés, solo se recurre al quirófano en las más graves, aquellas que cursan con afectación nerviosa impidiendo la movilidad de la pierna o aquellas que no remiten con el ejercicio físico correctivo.

Lo primero, no guardes reposo ya que se ha demostrado que el reposo retrasa la recuperación y ponte en manos de un fisioterapeuta ya que el ejercicios físico realizado con una buena praxis, cuidando mucho las postura y de forma progresiva es clave no solo en la rehabilitación, sino también en la prevención. La mayoría de las hernias se reabsorben solas al fortalecer la musculatura estabilizadora de la columna y extensora de la cadera ( The effects of gluteus muscle strengthening exercise an lumbar estabilitzacion exercise on lumbar muscle strength and balance in chronic low back pain patients . Ui-Cheol et col. 2015)

Trata de descansar en posiciones de descarga tratando de dormir boca arriba con la almohada debajo de tus rodillas. Realiza un trabajo de fuerza de la musculatura abdominal, glútea y extensora del raquis con ejercicios cuya eficacia en la rehabilitación ha demostrado la ciencia. Para fortalecer el core no necesitas hacer cientos de abdominales típicos de flexión de cadera o tronco , sino que mediante contracciones isométricas manteniendo las posturas unos segundos realizando planchas en la pared o en el suelo, puentes de glúteo y ejercicios como el superman o «bird dog» y el » dead bug» de Mc Gill, te van a ser de gran utilidad.

Bird dog

Debes aprender higiene postural, cuidar las postura y aplicar los conceptos de biomecánica básica en todas tus actividades diarias y en tus entrenamientos. En un primer momento debes evitar movimientos que te produzcan dolor como flexionar el tronco hacia delante o girar el tórax y tratar de mantener la columna vertebral lo más recta posible conservando las curvaturas fisiológicas y manteniendo la pelvis en posición neutra y estable. En ello son fundamentales los ejercicios de core, realiza planchas prono y de lado, puentes de glúteo y sus variantes y elevaciones de cadera » hip thrusters».

Evita permanecer mucho tiempo sentado y estira con frecuencia tanto la musculatura flexora de la cadera ( psoas ilíaco y recto anterior del cuádriceps) como los isquiotibiales y el pectoral, músculos que tienden al mantenimiento de una postura saludables.

Todo deportista debería aprender la técnica adecuada en el trabajo con cargas y practicar los ejercicios básicos del trabajo de fuerza como pilar fundamental en el desarrollo de una potente musculatura glútea y erectora profunda del raquis para prevenir lesiones en la columna. Todos los ejercicios requieren de un aprendizaje técnico y de una progresión adecuada, pero tiene de positivo su gran aplicación en las activades diarias y movimientos deportivos , además de que sus resultados son muy satisfactorios. en este sentido, la ciencia demuestra el poder que tiene el ejercicio físico correctamente realizado para rehabilitar hernias de disco. El trabajo de fuerza orientado por un profesional del deporte es determinante no solo en la rehabilitación de los dolores de espalda, sino también en su prevención.

Fuente: Alberto Cebollada